El Sol Ácrata N°4 (ejemplar 77), Junio de 2026

EDITORIAL: DEFINICIÓN DEL MOMENTO ACTUAL

¿Qué es el Neo Feudalismo Corporativo?

Es una forma específica de control social NAZI-EXTRACTIVISTA, desarrollada por los servicios de inteligencia militares de USA asociados con amplios sectores del empresariado monopolista, el crimen organizado (fundamentalmente el narcotrafico y la maffia), los medios de comunicación masivos y la clase política representativa- autoritaria (a izquierda o derecha). Es la etapa superior del neoliberalismo (1975-2001) y deducimos que es una etapa intermedia (o de transición) en el saqueo extractrivista practicado por USA durante el siglo XXI contra el continente latinoamericano en primer lugar.

Comenzó a desarrollarse como “ideología política” con el golpe de estado que sufrió John Kennedy a manos de Lindon Johnson y los servicios secretos militares yankees el 22 de noviembre de 1963, creándose un nuevo referente para la dominación: una alianza “cercana a lo oficial” entre el poder político, los servicios de inteligencia (y por extensión las FFAA), las agencias de noticias difundiendo el punto de vista “oficial” y el empresariado o la “maffia” -a veces ambas “entidades”- como financistas de sus “proyectos de reforma social”, contra las diversas protestas sociales-REVOLUCIONARIAS.

Pese a su “inactividad” con la derrota y posterior disolución de la URSS durante los años 90’s, los altos mandos militares y empresariales de USA actualizaron su chantaje mundial y crearon un nuevo “objetivo primario”:  Realizar con éxito un autoatentado en el World Trade Center (Torres Gemelas)  el 11 de Septiembre del año 2001, suceso que justificó en el ideario colectivo, la necesidad de mantener un gasto ilimitado en los servicios de defensa e inteligencia militar internos.

Desde entonces se habló de actuar “PREVENTIVAMENTE” en diversas regiones del mundo contra “posibles” ataques que pusieran en peligro el control de la maquinaria estatal Yankee por sobre la sociedad mundial, yacente en manos de los monopolios corporativos “victoriosos” del Neoliberalismo; sumando en esta forma de control específico a las diversas clases políticas nativas, a los MCM, a un sector importante del “crimen organizado” y a los “difusores culturales”; aliados todos ellos -en forma incuestionable y sin reservas- con la lógica social gringa y su planteamiento del “American way of life”. Es desde ese momento que la estrategia neofeudalista corporativa tomó forma en las oficinas de los servicios de inteligencia gringos como solución al problema contemporáneo de la dominación actual: existía la necesidad de revertir la -entonces probable (*2006-2018)- victoria económica China por sobre USA en las primeras décadas del siglo. Era necesaria entonces, una nueva reformulación “geopolítica” -concepto definido por las invasiones nazis- que permitiera el desarrollo sin regulación que exigía el sector financiero para mantener inalterable el crecimiento económico.

Definición del momento actual a nivel continental

Hemos visto el potenciamiento del NeoFeudalismo Corporativo en el aumento a la dependencia de las diversas regiones latinoamericanas al sistema extractivista Yankee de dominación. Hemos visto, desde el 3 enero 2026-secuestro de Maduro y bombardeo de VZLA- cómo los diversos gobiernos latinoamericanos han incrementado la presencia militar “mal encubierta” de agentes yankees (ya sea de la DEA, el FBI, la CIA, el SOUTHSOC, etc) en sus territorios dependientes. El reformismo socialdemócrata y el reformismo empresarial han profundizado el repliegue ideológico de sus adherentes en clara asociación con esta planificación yankee, llegando hasta la “auto-disolución” en términos políticos generales. Podríamos asegurar que luego del GOLPE DE ESTADO EN VZLA el sistema NeoFeudalista Corporativo entró a una nueva etapa de dominación territorial del continente, lo cual demuestra en la práctica, que nuestras TESIS DE OCTUBRE 2025 estaban completamente acertadas al plantear que la crisis actual del continente es el resultado del traspaso de la crisis económica estructural yankee.

Definición del momento actual a nivel de la Región Chilena

Luego de la asunción del Presidente José Kast, el sistema extractivista chileno ha evolucionado de una “democracia empresarial” a un “totalitarismo empresarial”, apoyándose fundamentalmente en el Aparato Armado del Estado y en la gobernabilidad vía decretos-ley, al igual como hizo “la honorable Junta de Gobierno” durante 17 años. Es evidente que los Medios de Comunicación Masiva (MCM) actúan en bloque en la desinformación general asociados en forma abierta con el Aparato Armado del Estado. Los diversos medios independientes han sido intervenidos, eliminados, fragmentados o directamente apresados… para que en este momento histórico específico no hayan “voces disidentes de peso”. Es evidente que la sociedad chilena atraviesa por un período PRE-CONFRONTACIONAL que puede tener su fecha de crisis al cumplirse los dos años de gobierno (mediados 2027-inicios 2028). Es tangible que los diversos partidos socialdemocratas empresariales y reformista empresariales “tratan de sembrar argumentos a su favor” para ese predecible momento cercano.

DEBATAMOS SOBRE LA NECESIDAD DE UNA GRAN ORGANIZACIÓN ANÁRQUICA EN LA REGIÓN CHILENA

Chile vive una disyuntiva política clara desde el fin de la dictadura: todos los sectores políticos han apostado a la administración del modelo, más que a ofrecer una salida concreta a la profunda desigualdad y malestar que sigue gestándose en las entrañas de su pueblo. Tras la revuelta de octubre de 2019 y el posterior fracaso constitucional, se han sucedido dos gobiernos: uno de izquierda y otro de ultraderecha. Estos gobiernos, carcomidos por su política idealista, levantada por burgueses de buena familia que nunca han debido trabajar ni pensar en cómo pagar las cuentas a fin de mes, están profundamente alejados de las necesidades inmediatas del común de la sociedad, y por eso han recurrido a la represión general para mantener su modelo.

El pueblo dice que está cansado del neoliberalismo, y la respuesta de la izquierda es proponer una constitución pequeñaburguesa progresista que responde a demandas morales de la clase media acomodada. El pueblo dice que está cansado de la inseguridad, del narcotráfico y del control territorial de bandas criminales en sus barrios, y la ultraderecha responde bajando impuestos a los más ricos y construyendo una inútil zanja en el norte del país. Tanto la izquierda como la derecha le responden a su sector económico porque ellos no entienden las necesidades de las personas. Ellos no vienen de abajo, y como tal, a ellos solo les interesa administrar el capitalismo, perfeccionarlo y potenciarlo, impidiendo de esta forma cualquier propuesta que declare a los cuatro vientos que la única salida a la problemática que se presenta en la región chilena, es por medio de la revolución social.

Al tener este problema de que tanto la izquierda como la derecha no responden a las demandas de la mayor parte de la sociedad, se nos presenta una oportunidad única para impulsar la organización anarquista. Lxs anarquistas debemos presentarnos como una fuerza organizada, bien asentada en la realidad local actual, y que sea capaz de proponer una salida libertaria a la crisis económica, moral y política que de forma permanente se presenta en la región chilena.

LA ORGANIZACIÓN ANÁRQUICA PARA SUPERAR LA INMOVILIDAD

Nosotrxs entendemos la organización anárquica no como un partido político centralizado, ni menos aún como una organización jerárquica, sino que la comprendemos como una proyección de la sociedad futura. Es así que, como antiestatistas y contrarios a todo gobierno, la organización anárquica debe funcionar de forma autónoma y libertaria, posicionándose antagónicamente a la organización autoritaria. Nuestro modelo organizacional por excelencia es el federalismo: hacia ello apuntamos y así es como debería proyectarse una organización de tinte anarquista en la región chilena.

La organización federalista, se entiende como una serie de pequeñas agrupaciones, o federaciones menores, que representan a un territorio determinado, ya sea una comuna o región. La base de estas federaciones menores debiera ser el barrio, para finalmente llegar al germen de todo: el grupo de afinidad. Los grupos de afinidad han sido históricamente el tipo básico de organización anarquista. Sea organizado para hacer propaganda impresa, para levantar una editorial, para crear un sindicato, para realizar acciones expropiadoras o incluso para influir intelectualmente en una organización grande (caso del grupo Nosotros en la CNT), el grupo de afinidad es el modo de organización natural del anarquismo. Actualmente en la región chilena existen muchísimos grupos de afinidad, tal como el que administra este periódico, y a su vez ese grupo de afinidad forma parte de las distintas comunas que conforman la Federación Cultural Antiautoritaria de la región chilena. Este es un ejemplo claro de un tipo de organización anarquista.

Mediante este texto, deseamos impulsar el debate en torno a la necesidad de que la región chilena cuente con una organización anarquista grande. Conocemos que actualmente existen federaciones, grupos de afinidad, sindicatos de oficios varios y asambleas anarquistas funcionando en el país. Pues bien, la invitación es a estas mismas organizaciones a que compartan en sus medios de difusión sus experiencias en torno a este tópico, para que, entre todos y todas, en algún momento de la historia, pero especialmente en las condiciones actuales, logremos crear alguna organización anarquista y libertaria en la región chilena. Abramos el debate.


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