Santiago: Contra todo capitalismo verde y sus tratados internacionales

by • 28 septiembre, 2022 • Abya Yala (América Latina), Noticias, comunicados y columnasComments (0)580

Este miércoles (hoy) se decidió votar en el senado el Acuerdo Transpacífico de Cooperación económica, más conocido como TPP11. Lo anterior fue logrado mediante sectores de oposición al gobierno que buscan aprobar el tratado lo antes posible. El gobierno, liberal progresista a esta altura, pudiendo haber retirado el proyecto del congreso, decidió mantenerlo dando visto bueno en la práctica a su aprobación, a pesar de usar una retórica que señala lo contario. Pero como dirían compañerxs antaño, uno no es lo que dice de si mismo, sino el resultado de sus acciones o los intereses a los que responde.

Al respecto, se señalan diversas razones del ejectutivo para este viraje a derecha. Entre ellas, que una vez derrotado en el plebiscito de salida por una nueva constitución, entrega en bandeja de oro el TPP11 a los grandes empresarios y a la derecha como moneda de cambio para negociar un nuevo proyecto de constitución, a sabiendas de las amarras que ello implicaría en materia de soberanía.

Sin embargo, para tener margen de maniobra es que se señala la intención del ejecutivo de no ratificar el acuerdo hasta que no terminen las negociaciones que se incluirían en las “side letters”, o cartas laterales. Esto considerando que decisiones nacionales en el marco de las esfera económica y productiva que afecten a transnacionales dentro del acuerdo pueden ser cuestionadas hasta el punto de que estas últimas lleven a tribunales internacionales al país si ven afectados sus proyectos, los cuales podrían llegar a revertir dichas decisiones. Adicionalmente, es conocido un sesgo de dichos tribunales internacionales a favor de las transnacionales.

Cabe señalar que muchos de los países que han suscrito el tratado se encuentran dentro de la esfera de lo que comprendemos en la estructura de centro-periferia como países centrales, mientras Chile es un país periférico. En la teoría de la dependencia, así como en la teoría del sistema-mundo, el carácter centro-periferia de los países se busca perpetuar por los países centrales, que se abastecen de materias primas a partir de los países periféricos. La relación de subordinación que se establece, es en consecuencia, inamovible, y justamente se busca consolidar y perpetuar por tratados como el del TPP11, que vendría a reafirmar el carácter de exportador de materias primas del país, lo que podría limitar la diversificación en la matriz económica por afectar potencialmente a las transnacionales en el acuerdo. Por otro lado, los países centrales ratifican su condición, con una matriz económica ya diversificada y legislaciones ambientales más estrictas, pero dependientes de los centros de explotación de materias primas.

Sea como fuere, cabe recordar que esto no se trata de una guerra entre países, en dónde unos Estados son víctimas de otros, sino que se trata sobre todo de una guerra de clases internacional en dónde las clases dominantes en general, y las empresas capitalistas en particular, pretenden aumentar aun más su poder político y económico en desmedro de las clases oprimidas, codificando las relaciones de explotación de acuerdo a las necesidades del período.

También hay que preguntarse las razones para firmar un acuerdo como el TPP11, siendo que Chile ya cuenta con tratados comerciales con diversos de los países señalados. Se señala por un lado que ante el escenario de recesión que se proyecta no hay que perder ‘inversionistas’ (saqueadores). Tal fue por ejemplo la razón que dio el senador ultraderechista Edwards, planteando que sería una muy mala señal que Boric se juntase con inversionistas en Nueva York, y por otro lado bajase el proyecto del TPP11. Sin embargo, el argumento se cae solo por cuanto USA no se encuentra dentro del acuerdo. La verdad es que mediante el TPP11 se vuelve a evidenciar como el poder político se encuentra plenamente subordinado al poder económico.

Pero el TPP11 no es sino uno de los tratados que viene a canalizarse mediante el desarrollo de una ingente red de infraestructura que se proyecta para agenciar y reestructurar el territorio y la naturaleza para la producción y flujo de mercancias a través de la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA), a la cual adscriben los diversos Estados, independiente del color político. Así, los diversos gobiernos, desde el progresismo izquierdista hasta la ultraderecha, se abrazan como fraternos camaradas al servicio del capital y como promotores de la debacle ambiental que se evidencia en los distintos territorios.

Es por estas razones, entre muchas otras, por las cuales desde nuestra trinchera seguimos planteando que otra vida es posible y necesaria fuera del capital y el reino de las mercancias.

Asamblea Libertaria Santiago

28 de septiembre del 2022

Fuente: https://www.facebook.com/photo/?fbid=397620409215656&set=a.242506724727026


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