Crónica: El funeral de Luisa Toledo (2021)

by • 6 julio, 2022 • Abya Yala (América Latina), Biblioteca & Hemeroteca, Noticias, comunicados y columnasComments (0)912

Hoy ha muerto la compañera Luisa Toledo. Desde temprano comienzan las barricadas, se anuncian movilizaciones en todos los territorios. Desde la feria de calle Quemchi, una columna de humo y varias tronaduras anuncian la jornada combativa que tendrá lugar, aunque no falta quien pregunta si «habrá llegado la mercancía». Murió la mamá de los Vergara, se van contestando, apuntando a continuación a la base de la columna negra, a la barricada que comienza en las cercanías de la vivienda del matrimonio Vergara Toledo. El respeto es instantáneo. Nadie tiene tan poca empatía como para replicar la forma en que se despide al rostro mismo de la dignidad.

Más tarde. Con todo el respeto posible a los protocolos de salud y a los de protocolos de seguridad y anonimato que necesitan ciertos compañeros/as, la gente ingresa al salón multiuso de la calle Padre Mariano Puga, con mascarilla, sin celular. Muchos años atrás Puga conversaba de su fe obrera a Eduardo y Rafael. Hoy el día es frío, la reunión es triste. Se adorna la población con banderines rojos y negros, se cuelgan pendones con el rostro de la madre de los jóvenes combatientes, encapuchados delgados de unos 13 años hacen la guardia de honor, avanza la fila para ingresar al velorio, una línea de gente donde abundan los compañerxs de muchas batallas, es también un día de encuentro entre generaciones similar a lo que se ve solo para las romerías de septiembre. Un réquiem rebelde.

La noche trae más barricadas, en la Villa Francia se dispara con ganas de hacer justicia. Pistolas, piedras, hechizas, fuegos de artificio, lásers, molotovs, uzis, miguelitos, cables cruzados de calzada a calzada, escudos puestos en las esquinas para no alejarse en la defensa. Todo el arsenal, toda la rabia de que los culpables anden libres. De la impunidad maldita que gozan. Llega y llega gente. Aquí los únicos en irse son los pacos.

Al día siguiente inicia la caminata saliendo a 5 de abril. Lleno. El MIR despide a la madre de sus militantes caídos en combate, con todo el honor de una organización que va envejeciendo. Mucha gente de otras o ninguna militancia. La procesión es transversal y multitudinaria. Calmados, avanzando. El féretro es conducido a la animita que está cerca de Las Rejas con 5 de abril, donde cada 28 se conmemora la muerte de Eduardo y Rafael. Manuel Vergara es de mantener su tristeza en privado pero el momento le gana, se tapa la cara para tener pena y privacidad y su gesto emociona hasta las lágrimas a muchos de los presentes. Si hay un cielo para los ángeles de alas rojas, Luisa fue recibida por sus hijos siempre jóvenes.

Cuando la procesión continúa su camino se eleva el humo negro y espeso de una moto patrulla de carabineros en llamas. Es la tónica el resto del camino hasta el Cementerio General. La rebeldía en enorme columna avanza con todo a su paso. El que no entiende recibe rabia. Por ahí una tienda es saqueada para recuperar los gastos de este tipo de despliegue táctico y masivo. Se arman barricadas donde sea que se pueda arrancar material del entorno, con basura, sillas de algún local, muebles que lleva alguna camioneta. Se apedrean las grandes cadenas comerciales. Se busca romper su encadenamiento. Casi al llegar a Avenida La Paz se sufren heridas, la sangre salpica el suelo a vista de todos los que arrancan de la violencia estatal. Es la Policía de Investigaciones usando el mismo protocolo que antes, durante y después del estallido: responder a la primera piedra con disparos de perdigones a corta distancia. Superado el cuartel general de la PDI, la procesión de miles de personas, autos, comparsas y bicicletas vuelve a armarse.

Violeta Parra, Víctor Jara y muchos más son entonados dentro del cementerio, los niños -encerrados por la pandemia- bajan de los buses y se asombran de ver tanta gente junta, surcan el cielo bengalas y tronaduras, se despide en su lugar de descanso final a la mujer conocida como la madre de la juventud rebelde. Grita fuerte la multitud:

¡COMPAÑERA LUISA TOLEDO PRESENTE!

Camilo Cáceres

6 de julio 2021


Descarga:

Cronica funeral luisa


 

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