La cuarentena es un concepto burgues

by • 20 julio, 2020 • Abya Yala (América Latina), Noticias, comunicados y columnasComments (0)277

Es verdad, para frenar la pandemia es necesario estar en cuarentena. Pero la realidad es que para la clase trabajadora, ocupada y desocupada, quedarse en el encierro de sus casas no sería lo que es para la burguesía.

Para los políticos burgueses es simple: todos tienen habitaciones del tamaño de una casa de 4 ambientes, en la que dentro tienen casi ilimitada variedad de objetos para distraerse y no verles la cara a sus empleadas domésticas en días. Solo tienen que refugiarse y esperar que todo pase. Esta idea no contempla la realidad de cómo vive la clase trabajadora en sus barrios, ya que hay casas donde viven 4 y 5 personas por habitación.

La violencia machista en este contexto de encierro, por horas, días, semanas, se vuelven situaciones donde peligran las vidas de las trabajadoras. Que el hombre, trabajador se vaya a trabajar 8hs o más, era un alivio para la mujer trabajadora desocupada, que era violentada por el tipo cuando volvía por no cumplir su rol de “buena esposa”. Este y otros motivos, se pueden constatar con el incremento de los femicidios en estos últimos días y que son de público conocimiento.

Se nos quema la cabeza, empezamos a sufrir enfermedades de este sistema inhumano: depresión, ansiedad, etc. Que muchas veces las intentamos mantener escondidas en nuestra individualidad, por vergüenza o miedo, y así, la enfermedad se fortalece y nosotras y nosotros nos debilitamos.

Con todo esto no queremos decir que las trabajadoras y trabajadores que conquistaron el derecho a la cuarentena con goce de sueldo vuelvan a sus lugares de trabajo, a exponerse a los virus del capitalismo y el covid19. Pero sí, que la realidad a la que estamos expuestas las trabajadoras y trabajadores en la cuarentena, no es la misma que están gozando los patrones, los dirigentes sindicales burócratas y los políticos.

Los políticos nos hacen creer que no existe una diferencia material entre las clases pero, por otro lado, mandan a las fuerzas represivas del Estado a sitiar barrios obreros, a labrar actas para trabajadoras y trabajadores que se ven obligados, por sus patrones o por el hambre, a ir a trabajar a como dé lugar y no les garantizan ni transporte ni la seguridad de salir de sus barrios y llegar sano y salvo a su lugar de trabajo.

Cuando decimos que trabajadoras y trabajadores se ven obligados por hambre a ir a trabajar, lo decimos por esas y esos que trabajan sin patrón directo, que no están registradas pero que viven del trabajo cotidiano. Las y los changarines, recolectores de cartones, trabajadores de la vía pública, quienes vivimos de al día. No nos obliga el patrón, pero sí el hambre. Y los políticos nos dicen “quédense en casa”, “les vamos a dar un bono de 10mil pesos” cómo si eso llegara a cubrir 4 semanas de cuarentena.

Ningún Estado Nación ajustó a los empresarios, multó a patronales por hacer ir a trabajar a trabajadoras que no eran esenciales. No hacen operativos en los barrios cerrados de los ricos para controlar ese sector de la población y ver para qué salen y a donde van. Con eso queda demostrado una vez más que en la lucha de clases el Estado se posiciona del lado de los Empresarios, no del lado de la clase trabajadora.

Cuarentena y “teletrabajo”

Una solución “superadora” del Estado para la crisis económica por el paro de producción de ciertos sectores, es el famoso teletrabajo. Trabajar desde nuestras casas, desde nuestras computadoras.

Este método “creativo” que idearon las Patronales y Estados internacionales, ya antes de la cuarentena, parece que llegó para quedarse. Nos hacen creer que es hasta mejor que ir a nuestro lugar de trabajo: Así cómo te levantas, te pones tu ropa cómoda, y cuidándote de la exposición al virus empezás a trabajar.

Obviamente esta forma de trabajar no es sin supervisión de jefes o supervisores. Te controlan el horario de trabajo, la cantidad de producción, todo por un programa que te instalan en la computadora.

¿Contempla la realidad en tu casa? ¿Si tenés una silla que no te haga mal a la columna? ¿Si tenés una computadora que pueda funcionar bien para la tarea? ¿Si tenés hijos? ¿Si tenés alguien más que los pueda cuidar mientras trabajas? No contempla nada, solo que el capitalismo siga exprimiéndonos lo máximo posible para que la crisis que vaya a quedar después del virus no los toque tanto a los patrones.

Esta metodología no es una novedad cómo la quieren poner en nuestras casas, varias empresas multinacionales y hasta organismos estatales encontraron bajos costos y multiplicidad de ganancias en ella. Y es que el teletrabajo no necesita una gran estructura pagada por la patronal, ni tampoco grandes salarios, lo que si necesita es una forma de contratación precaria, una que no contemple las enfermedades laborales que se puedan llegar a contraer trabajando de manera encerrada en nuestras casas.

Absorbiendo la presión que mete la patronal de manera individual, este método nos fragmenta, de repente de trabajar en un lugar de forma colectiva y hablándole cara a cara al jefe con nuestros compañeros y compañeras, estamos trabajando de forma individual con una lluvia de exigencias de él vía whatsapp o mail. Nuestra fuerza que habitaba en la unión de la mayoría de trabajadores y trabajadoras para hacerle frente, pasa a romperse y quedamos solas y solos.

Todo esto genera depresión y ansias, enfermedades laborales de este sistema por la presión jerárquica, y a veces no es solo del patrón sino que también de la familia, y sobre todo en el caso de las trabajadoras, que tenemos que cumplir el rol patriarcal doméstico y trabajar al mismo tiempo.

Cuando trabajamos de forma presencial se tiene un fin de jornada laboral fi jo, entramos a las 6 de la mañana, salimos a las 14hs en el mejor de los casos, pero ya tenemos el horario fijo. Con el teletrabajo no, los pedidos por whatsapp o mail no paran de llegar, a cualquier hora, flexibilizándose nuestro horario de trabajo y mezclando los asuntos de la casa con los del trabajo en uno sólo.

El teletrabajo mantiene las lógicas de explotación intactas, de hecho hasta las mejora para la patronal. No es raro que las recomienden del Estado y los sindicatos burócratas serviles a los empresarios y nunca del lado de la Clase Trabajadora. Disfrazando de lo mismo que disfrazan reducciones salariales: ES MEJOR ESO QUE PERDER EL TRABAJO. Y así nos aplican reformas laborales

Pero la Clase Trabajadora sigue existiendo, nos fragmentan a tal punto de individualizarnos, porque rendimos más al capital mientras más individualizados estamos. Pero acá estamos, organizándonos, luchando contra estas medidas, solidarizándonos para poder entender y resistir estas nuevas formas de explotación que nos imponen de arriba. Porque no hay dudas, la solidaridad de clase es lo que nos sigue manteniendo vivas y vivos.

Solo la solidaridad entre la Clase Trabajadora salvará a la Clase Trabajadora

Sociedad de Resistencia Oficios Varios Lomas de Zamora

Fuente: http://capital.fora.com.ar/la-cuarentena-es-un-concepto-burgues


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