Giorgio Agamben: Distanciamiento social

by • 16 abril, 2020 • Artículos, Ciudadanismo, Coyuntura política, Filosofía, PoderComments (0)806

«Donde la muerte nos espera es incierto; esperémosla en cualquier lugar. La premeditación de la muerte es la premeditación de la libertad. Él que aprende a morir, aprende a no servir. El saber nos libera de toda atadura y coacción.

No existe un mal alguno en la vida para aquel que ha comprendido que no es un mal la perdida de la vida».

Michel de Montaigne

Dado que la historia enseña que cualquier fenómeno social tiene o puede tener implicaciones políticas, es oportuno registrar atentamente el nuevo concepto que hoy ha ingresado en el léxico político occidental: el “distanciamiento social”. Si bien el término haya sido producido probablemente como un eufemismo frente a la crudeza del término “confinamiento” utilizado hasta ahora, cabe preguntarse qué podría ser un ordenamiento político fundado sobre él.

Esto es tanto más urgente, dado que no se trata sólo de una hipótesis puramente teórica, porque, si es cierto, como se empieza a decir por muchas partes, que la actual emergencia sanitaria se puede considerar como el laboratorio donde se preparan los nuevos ordenamientos políticos y sociales que enfrentan la humanidad.

Aunque hayan, como de costumbre, los insensatos que sugieren que una situación tal se pueda considerar, sin duda, positiva y que las nuevas tecnologías digitales permiten desde hace tiempo de comunicar felizmente a distancia, yo no creo que una comunidad fundada sobre el “distanciamiento social” sea humanamente y políticamente vivible. En todo caso, cualquiera que sea la perspectiva, me parece que es sobre esta cuestión que deberíamos reflexionar.

Una primera consideración se refiere a la naturaleza muy peculiar del fenómeno que las medidas de “distanciamiento social” han producido. Canetti, en su obra maestra Masa y poder, define la masa en la cual se fundamenta el poder, a través la inversión del miedo de ser tocados. Mientras normalmente les hombres temen de ser tocados por el extraño, y todas las distancias que establecerán torno a ellos nacen de este temor, la masa es la única situación en la que este miedo se da vuelta en su opuesto. «Sólo inmerso en la masa puede el hombre redimirse de este temor al contacto…Una vez que uno se ha abandonado a la masa no teme su contacto…Quienquiera que sea el que se oprime contra uno, se le encuentra idéntico a uno mismo. Se le percibe de la misma manera en que uno se percibe a sí mismo. De pronto, todo acontece como dentro de un cuerpo…Esta inversión del temor a ser tocado forma parte de la masa. El alivio que se propaga dentro de ella alcanza una proporción notoriamente elevada en su densidad máxima».

No sé qué Canetti habría pensado de la nueva fenomenología de la masa que nos enfrentamos: lo que la medida de distanciamiento social y el pánico han creado es ciertamente una masa – pero una masa, por así decirlo, invertida, formada por individuos que se mantienen a distancia el uno del otro a cualquier precio. Una masa no densa, sino enrarecida, y que, sin embargo, sigue siendo una masa, si, como Canetti precisa poco después, la masa está definida por su compacidad y su pasividad, en el sentido de que «no es posible en ella un movimiento verdaderamente libre…La masa espera…Espera una cabeza, que le ha de ser exhibida».

Algunas páginas después, Canetti describe la masa que se forma mediante una prohibición, «en la cual muchos ya no quieren hacer lo que hasta ese momento han estado haciendo como individuos. La prohibición es repentina; se la imponen ellos mismos…En todo caso golpea con la mayor fuerza. Tiene lo absoluto de una orden, pero en ella lo decisivo es su carácter negativo».

Es importante de tener en mente que una comunidad fundada sobre el distanciamiento social no tendría nada que ver, como se podría creer ingenuamente, con un individualismo llevado al extremo: ella seria, por el contrario, como la que hoy vemos a nuestro alrededor, una masa enrarecida y fundada sobre una prohibición, pero precisamente por eso, particularmente compacta y pasiva.

6 abril 2020,

Giorgio Agamben

Traducción realizada para Lapeste.org


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