Apuntes contra las separaciones

by • 27 abril, 2020 • Artículos, Coyuntura política, Filosofía, Género, Poder, Teoria políticaComments (0)497

“El proletariado no es débil porque está dividido, sino que está dividido porque aún es débil”

(Cuadernos de Negación N°2 “Clases sociales o la maldita costumbre de llamar a las cosas por su nombre”)

El problema de la separación

En el N° 2 CLASES SOCIALES o la maldita costumbre de llamar a las cosas por su nombre de Cuadernos de negación se define al proletariado como la clase trabajadora bajo el capitalismo. Se considera proletariado a quienes dentro de la sociedad se encuentran en una relación obligada con el capital y que necesitan vender su fuerza de trabajo a cambio de dinero para sobrevivir; su existencia se deriva única y exclusivamente por la existencia del capitalismo. Debemos comprender, a partir de lo anterior, que el proletariado es la clase esclava dentro del capitalismo, y éste último tiene la cualidad de ser un sistema de dominación diferente a los anteriores en tanto se establece como sistema de dominación mundial, universal y absoluto en todos los rincones del planeta sin excepción, y que a la vez separa todas las esferas de la vida.

El capitalismo se erige a partir de profundas y desgarradoras separaciones que se extrapolan a todos los ámbitos de la vida humana. Según Marx, la primera separación se establece en el ámbito del trabajo, en donde quien trabaja, al no controlar ni el tiempo ni el modo de producción, se ve separado de su producto y de su actividad. Esta separación primigenia trae como consecuencia la negación de cualquier visión unitaria de la vida, siendo ésta última disociada en fragmentos cada vez más estériles y alienados. Esta “primera separación”, por su parte, se sustenta gracias a una separación más profunda y subterránea que, siguiendo a Silvia Federici, se puede entender bajo la noción de división sexual del trabajo y por otra parte, siguiendo a Roswitha Scholz, se puede entender bajo la noción de escisión del valor. En ambas autoras existe la idea de que el lugar de la mujer dentro de la sociedad capitalista es fundamental para el funcionamiento del capitalismo, al mismo tiempo que sitúa las relaciones de género y todo lo que de allí se deriva, dentro del problema de la separación que es inherente al capitalismo.

La perspectiva feminista frente a la separación

Silvia Federici, Italiana y participante del movimiento feminista autónomo durante los años 70, en su texto más conocido “Calibán y la bruja”, realiza un acercamiento histórico y político a la acumulación originaria capitalista, basada en la represión de la sexualidad de las mujeres gracias a la caza de brujas, señalándola como uno de los más grandes genocidios de la historia. En este texto se indica que la capacidad reproductiva del cuerpo de las mujeres fue clave en la acumulación originaria capitalista, lo cual podríamos interpretar como un puntapié de la separación entre la esfera productiva y la esfera reproductiva de la vida, es decir, un posible inicio de la contradicción capital/vida y la infravaloración de los cuidados y la reproducción de la vida, frente a la generación de mercancías.

Por su parte Roswitha Scholz, alemana y pensadora critica contemporánea, perteneciente actualmente al grupo EXIT y anteriormente al grupo KRISIS, problematiza y profundiza la crítica a la teoría del valor, que ya venía siendo teorizada por el análisis marxiano y el comunismo radical durante los años 90. En este análisis, la autora presenta la tesis de la “Escisión del valor”, la cual no viene a negar la teoría anteriormente desarrollada sobre el valor mercantil, sino que, a complementarla con una perspectiva feminista. Desde la propuesta de la autora la “escisión del valor” se basa en que no solo las actividades reproductivas adjudicadas a las mujeres, sino que también otras características asociadas a “lo femenino”, como los cuidados, las emociones, etc. no son consideradas como valor, es decir, no son consideradas como trabajo, mercancía o producción. Para Scholz el valor producido en el sistema capitalista existe en tanto que la reproducción de la vida no tiene valor, comprendiendo a este último de una forma escindida, ya que la mujer no participa ni pertenece a esta producción de valor, el cual solo se le adjudica al hombre, es decir, en el capitalismo el valor es el hombre. De esta forma, según esta perspectiva, la actividad de la mujer no produce valor, siendo el “no valor” el que sustenta el “valor”.

En la misma linea, podríamos agregar lo problematizado por el grupo TC (Theorie Communiste) de Francia, en torno a la relación publico/ privado. En tanto, “la vida de los productores de excedente está constitutivamente dividida entre la producción pública de excedente y la reproducción privada de los mismos productores” (Pág. 25. Lógica del género y la comunización, Colectivo Ednotes). Es decir, que en su análisis la relación público/privado juegan un rol fundamental en la separación que realiza el capitalismo entre la producción de mercancías y la reproducción de la vida quien trabaja.

En este sentido la separación seria clave para el mantenimiento del capitalismo ya que son quienes trabajan, quienes tienen que hacerse cargo de la producción de su propia vida, lo cual para TC seria la raíz de la relación entre capital y trabajo.

 “Aquello que los trabajadores ganan por la producción ejecutada socialmente en el ámbito público, es lo que tienen que gastar para reproducirse domésticamente en su propia esfera privada”

(Pág. 25, Lógica del género y la comunización, Colectivo Ednotes).

La figura del “Bloom”

En esa misma línea, asistimos con Tiqqun a una elaboración ulterior del problema de la separación bajo la figura del Bloom. Aquí, el lenguaje de Tiqqun es diferente al de la corriente comunizadora en tanto que presenta una profunda carga existencial, filosófica y metafísica, a diferencia de la problematización desarrollada anteriormente que se enmarca mas bien en la teoría política.

La figura del Bloom viene a representar la alienación absoluta y total de cada persona dentro del capitalismo. No es un sujeto concreto ni un atributo del ser (blanco, hombre, mujer, chilena, etc) sino que es una abstracción que se ha hecho real. En última instancia, es cada unx de nosotrxs; somos nosotrxs habitando el bloom; es el bloom habitando en nosotrxs. El Bloom es el síntoma de nuestra descomposición nihilista, es el proletariado proletarizado hasta el infinito alejado de su comunidad. Es la impotencia y la imposibilidad, es el desgarro, es la contradicción, es la negación y el vacío materializado.

“Ellxs nos organizan contra nosotrxs mismxs y
nos impiden organizarnos contra ellxs”

(Cuadernos de negación N°1: TRABAJO-COMUNIDAD- POLÍTICA- GUERRA)

Tal como señala la corriente comunizadora, el proletariado tiene que identificarse a sí mismo como tal, no para luchar por su reafirmación identitaria, sino que luchar por su abolición: la autosupresión de sí mismo como clase. Igualmente, en el Bloom sucede lo mismo, pues el Bloom es un punto de partida que no merece ni orgullo ni reivindicación, sino que la aceptación en pos de su superación. He aquí la raíz de su contradicción.

Así, en el bloom orbita el problema de la más profunda separación; es el estadio último del proletariado proletarizado, es el sujeto residual de la ideología y la violencia capitalista. La angustia y la debilidad existencial son sus atributos. En cuanto sujeto está separado de sí y del resto, es víctima de una constante disminución de ser, es portador de una huerfandad y desolación metafísica que se evidencia en la crisis de la presencia, lo que quiere decir, que su ser-en-el-mundo se vuelve problemático en tanto que habita (y lo habita) la catástrofe; está en el centro de ella, en el seno del desierto, en el aislamiento total.

A partir de esto, entendiéndonos como Blooms bloomificados y proletarixs proletarizadxs en busca de su autoemancipación, entendemos la guerra social (y no sólo la lucha de clases) como la ofensiva contra el orden de las separaciones en la totalidad de nuestras vidas.

¡Por el comunismo y la anarquía!

¡Vamos hacia la vida!

Afinidades antiautoritarias contra la catástrofe

Fuente: https://lineasdefugawordpress.wordpress.com


Imaginarios y discusiones en torno a la “primera línea”

Algunos apuntes filosófico-políticos desde la revuelta de octubre

Romper la separación y el espectáculo: estrategia y comunización desde Guy Debord a Tiqqun

Teoría del bloom

Madrid: De aquellos fangos estos lodos

Madrid: Trabajo, producción y consumo. La rueda de la explotación del trabajo continua

Manifiesto urgente frente al Desastre

Giorgio Agamben: Distanciamiento social

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