Desde el vientre de la bestia: Consideraciones sobre el manejo del Coronavirus (testimonio desde Bérgamo)

by • 23 marzo, 2020 • Europa, Mundo, Noticias, comunicados y columnasComments (0)413

Un testimonio de un residente de Bérgamo, Lombardía, ahora considerado el epicentro del coronavirus en el mundo, y mientras el pico de contaminación parece estar alejándose en el tiempo [1]. Si se propone aquí (Nota delx traductorx: en mars.info, contrainfo de Marsella, Francia) es porque sabemos que lo que está sucediendo en Italia tiene un mas o menos una semana de anticipacion con lo que está sucediendo en Francia, por medidas similares y los consiguientes retrasos en la concienciación y la toma de decisiones. Así que tal vez la visión desde a dentro puede ayudar a darse cuenta de la gravedad de la situación. (Nota de Mars.info)


Desde el vientre de la bestia – Consideraciones sobre el manejo del
Coronavirus

Soy de Bérgamo y estoy enfermx, probablemente de Coronavirus.

Sigo leyendo posts en los que se citan expertos que intentan calmar a todo el mundo: “El 80% de la población se verá afectada por el Coronavirus, pero no nos preocupemos demasiado: para la gran mayoría, sólo será una gripe. La mortalidad es baja y concierne principalmente a lxs ancianxs o a las personas con patologías previas”.

Este 14 de marzo. Otra vez esta mierda.

No soy un científica o un estadística, pero estoy enojada: me aterra que la gente de fuera de este lugar no entienda lo que está pasando. Aquí la gente muere como moscas. ¿Está suficientemente claro?

Docenas mueren cada día. Docenas y docenas. El cementerio de la ciudad no puede manejar todos los cuerpos [2]. Los campanarios de los pueblos ya no hacen sonar las campanas de los muertos, porque deben hacerlas sonar continuamente. Los médicos están agotados o contaminados, y también están empezando a morir.

Todos estamos enfermxs, o casi todxs. Tres cuartas partes de mis conocidos están enfermos: amigos, familiares, colegas e incluso médicos de cabecera.

Tenemos fiebres muy largas y resistentes, dolores muy fuertes y severos en ciertas partes del cuerpo, problemas respiratorios, tos persistente y resfriados. Afortunadamente, no todos lo hacen.

Pero esto significa que no podemos hablar de “gripe común”. Gripe banal mi trasero.

Tres semanas de fiebre, fatiga alucinante, dolor de cabeza, falta de aliento, resistencia a cualquier medicina, el espectro de la terapia intensiva siempre rondando sobre nuestras cabezas como un cuervo malvado y, por supuesto, el aislamiento y la soledad: esta no es una gripe ordinaria. Y personalmente me siento muy afortunada.

La mayoría de los días se pasan al teléfono, con continuos informes médicos: cómo estás, hoy un poco mejor, mañana un poco peor, cómo está papá, la tía, el amigo, la amiga, y qué te pasa, tengo esto, ah sí mucha gente me lo ha dicho, así que probablemente lo tienes, sí creo que lo tengo.

Aquí, estamos en el negocio de la automedicación, completamente solos. Cuando tenemos suerte conseguimos algunas indicaciones por teléfono, porque ni siquiera nuestros médicos pueden seguirnos todos.

Las sirenas nunca se detienen detrás de nuestras ventanas, de día o de noche, y aunque llames al 112( numero del samu en italia) no pueden contestarte por un tiempo indefinido. Y sólo te llevan al hospital si ya estás en estado grave.

Porque no hay espacio. Porque no pueden tratarnos. Las pruebas están reservadas a los que llegan a la sala de emergencias (y a los secretarios de partido y futbolistas), los demás tienen que deducir, imaginar y, en caso de duda, aislarse en la cuarentena, lo que significa que incluso los que sólo tienen una “gripe común” tienen que renunciar a la posibilidad de ayudar a los que lo necesitan, sus padres ancianos por ejemplo.

De hecho, la tasa de mortalidad de este virus es baja, sí. Si todos estamos enfermos y sólo mueren “docenas” de personas cada día, sí, la tasa de mortalidad es baja. Pero todos estamos enfermos y muriendo todo el tiempo, continuamente, y en gran número.

Eso es una tragedia. Gripe común mi trasero.

De hecho, son sobre todo las personas que no son jóvenes las que están muriendo, y que tenían otras patologías ya presentes.

Entonces, ¿cuál es el problema?

Personas de 60 y 70 años, que podrían haber vivido muchos años más, ¿qué es? ¿Bienes caducados que ya no nos importan una mierda? ¿No son los seres humanos los que dejan a sus seres queridos y amores en el dolor? ¿Cómo coño medimos la vida aquí?

Y soy yo quien dice esto, aunque soy un ateo irremediable, convencida de que la vida no es sagrada y que no hay vida a menos que sea digna. Pero todas las vidas están hechas de amor y lazos a tu alrededor, y de un profundo dolor una vez que se pierde.

Italia es un país de ancianos. Y no intentes burlarte de nosotros: no puedes empezar a decirnos que nuestros viejos son piezas anticuadas para ser desechadas a la ligera.

NO.

Todos aquí conocemos a alguien que está entre la vida y la muerte en terapia intensiva, muchos de nosotros ya hemos perdido familiares o estamos colgando el teléfono esperando noticias.

Cerca de 1500 muertos (2978 cuatro dias despues de este texto) en dos semanas y estamos aquí pensando, “Todo va a estar bien”, “Vamos a estar callados”?

No, no nos quedemos callados.

QUEDÉMONOS EN CASA.

Porque no nos ofrecieron ninguna otra solución para hacer frente a este desastre en curso. Porque si en otros lugares de Italia las cosas se ponen más difíciles como en Bérgamo, gracias a dos semanas perdidas sin tomar ninguna decisión, decidiendo un día cerrar todo y al día siguiente “salir a comer una buena pizza, no vamos a parar la ciudad”, será una hecatombe mucho peor de lo que ya es.

Porque en dos semanas de tiempo perdido, por incapacidad, irresponsabilidad, falta de preparación y probablemente porque hay enormes intereses económicos en juego, TODOS NOS VOLVIMOS ENFERMOS.

Para todos: lo que está sucediendo no es una broma: es precisamente porque no se trata de una gripe común y precisamente porque miles de personas morirán lo que nos preocupa.

Basta con estos mensajes de disociación, que tranquilizan minimizando lo que está sucediendo: Basta.

Necesitamos saber lo que está sucediendo, realmente, para saber lo que estamos arriesgando, realmente, para poder actuar responsablemente y PRESERVAR VIDAS Y MUCHO DOLOR.

Mientras seguimos preguntándonos si no había otra manera de gestionar este desastre, porque puede haber una, o la habrá, pero ¿cómo podemos averiguarlo? Preocupémonos y hagámoslo en serio: porque sólo así, siendo muy sensibles a ello, podremos hacer algo que tenga sentido para nosotros y para los demás: evitar el mayor número posible de muertes.

Dejemos de engañarnos y digamos las cosas como son: preocuparse y quedarse en casa. Y en casa, lee, escucha y hazte preguntas, Y cuida de ti mismo y de los que están cerca de ti, porque ahora el objetivo es sobrevivir, pero cuando este desastre “termine”, y tengamos que levantarnos, tenemos que estar lúcidos, muy lúcidos.

Necesitaremos entender por qué hemos llegado a este punto, y cómo.

Pensar en los hospitales, las escuelas, nuestros viejos y jóvenes, nuestro trabajo. Tendremos que darnos cuenta de que no es posible desmantelar un sistema de salud pieza por pieza y luego morir en manojos con médicos y enfermeras que se están matando, arriesgando sus vidas para tratar de mantener el nuestro en pie.

Que no podemos reducir a la miseria a miles de “trabajadores autónomos” que viven sólo con el trabajo diario y que, cuando todo se paraliza lógicamente por miedo a la muerte, se encuentran frente a este desierto de actividad que durará meses, quizás incluso años.

Tendremos que entender si esta tragedia nos ha ayudado a mejorar o nos ha empujado más profundamente al abismo de lo que ya estábamos: un pueblo completamente desfasado, que en el mismo día ve por un lado un ejército de personas mal pagadas con batas blancas que están agotadas en el trabajo y corren el riesgo de contaminarse, y por otro, A ALGUNOS METROS O UN PEQUEÑO KILOMETRO DE DISTANCIA, bancos de gente a quien no le importa una mierda que se apretujan en las colas para subir a los telesquíes, para pasear por el centro histórico o para probarse la ropa en los mall (dejados abiertos, ultra abiertos, cuando las escuelas y los eventos culturales fueron todos cerrados y cancelados hace mucho tiempo).

Si gente a quien ne le importa, es un problema que nos pertenece a todos. Si no hay más camas de hospital, es un problema que nos pertenece a todos. Si cientos de personas mueren y nos parece casi normal porque “son ancianos o personas con otras condiciones”, es un problema que nos pertenece a todos, y es un gran problema.

Las cosas no van bien en absoluto y “no va a estar bien”.

Sólo si nos damos cuenta de eso, pero realmente, podremos limitar el daño y podemos hacer algo diferente cuando salgamos de esa wea. Porque saldremos de esto, y no tendremos que hacer ninguna concesión cuando llegara este momento.”

Traducido desde el fránces: https://mars-infos.org

Recibido el 19 de marzo del 2020


Notas

[1] “La région Lombardia epicentro del mundo” sur le Manifesto (en italiano).

[2] “Ici, on meurt comme des mouches” sur le site du Manifesto (en italien).

PD: Traducido del FB de Sara Agostinelli.


Colaboraciones a edicionesapestosas[arroba]riseup.net


En contra del coronavirus y el oportunismo del Estado: Anarquistas en Italia reportan sobre la propagación del virus y la cuarentena

Giorgio Agamben: Contagio

Contagio social: guerra de clases microbiológica en China

Raoul Vaneigem: Coronavirus

Miseria, represión, muerte, enfermedad, aislamiento y terror: es lo único que recibimos de los estados y el capitalismo

Pin It

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *