Apuntes para una epistemología anarquista del sur (I)

by • 8 enero, 2020 • Antidesarrollismo, Antimilitarismo, Artículos, Ciencia, Coyuntura política, Decolonial, Ecología, Estado, Feminismo, Filosofía, Género, Geopolítica, Historia anarquista, Investigación, Poder, Técnica, Teoria políticaComments (1)1394

Es sabida la fuerte carga colonial en nuestras sociedades en el sur global, los conocimientos y saberes provenientes de Europa, Norteamérica o Asia, han sido trasladados a nuestros territorios sin cuestionarse lo apropiado -o no- que pueden llegar a ser frente a nuestro contextos locales. Reflexionar respecto a las epistemologías que nos dominan, así como rescatar y visibilizar las epistemologías negadas por el colonialismo y el neocolonialismo es una de las motivaciones que nos han impulsado a escribir las líneas que viene a continuación.

La rica experiencia de compartir con diferentes compas en la variada gama de talleres/conversatorios en el contexto del tercer año del ciclo Herramientas para la investigación y el pensamiento crítico anarquista (2019), fue un impulso en esta tarea al juntarnos a discutir respecto a nuevas formas de conocimiento y formas de vivir diferentes a las impuestas por el sistema-mundo capitalista. Los apuntes que compartimos a continuación son una forma, de agradecer los diálogos y el intercambio de ideas que tuvimos la oportunidad de tener con las diferentes individualidades con las cuales nos reunimos en el Ateneo Anarquista Santiago, y esperamos sean una invitación a seguir pensando y construyendo un mundo diferente.

Nuestra idea es buscar los saberes más útiles para nuestro buen vivir en los contextos del sur global, junto con apuntar a las prácticas emancipatorias y antiautoritarias que permitan conquistar comunidades libres y autónomas. Es por esto que esperamos con estos Apuntes -que iremos publicando en sucesivas entregas- poder rescatar propuestas y autores locales desde el pensamiento ácrata e impulsar la reflexión y el debate respecto a la posibilidad de una epistemología emancipadora desde el sur de Abya Yala.  Es decir, lejos de pretender dar recetas lxs invitamxs a cuestionarse el conocimiento heredado y romper con el colonialismo, el patriarcado y el capitalismo a partir de una lectura no academicistas sino de la mano de las necesidades y deseos de libertad de nuestras comunidades. Propondremos, en tal sentido, algunos tópicos y preguntas que consideramos cruciales para la ardua y continua tarea de descolonizarnos, aspirando con ello contribuir en la extensión de las prácticas anárquicas -se autodefinan o no anarquistas. Romper con la colonialidad nos parece urgente frente a la crisis civilizatoria que asola nuestros territorios y comunidades -crisis que amenaza no solo a la vida de lxs más desfavorecidxs sino que incluso pone en peligro la subsistencia de la vida humana y de millares de especies a lo largo y ancho del globo-, por lo que esperamos que estos Apuntes inviten a tránsitos libres de pensar y actuar en pos de un buen vivir para todxs.


Una crítica a anarquista a la ciencia desde el sur de Abya Yala

La naturaleza del conocer ha sido una ocupación constante en la filosofía. La epistemología, tiene su raíz etimológica en las palabras griegas epistḗmē (conocimiento) y lógos (estudio), y puede comprenderse como el estudio del conocimiento y su naturaleza, o si se prefiere como teoría del conocimiento. Cuando nos preguntamos respecto a la epistemología -o epistemologías- que nos rigen actualmente es necesario remontarse al proceso de colonización europea -que inicia en Abya Yala por allá en el siglo XVI del calendario cristiano-, pues sin este proceso no se puede comprender el actual predominio de la racionalidad capitalista/patriarcal que predomina alrededor de todo el globo. En efecto, creemos que es el fenómeno colonial el que extiende en Abya Yala -y el resto del mundo- un pensamiento profundamente racista y eurocentrado, de corte patriarcal y antropocéntrico que ha tenido nefasta consecuencias para prácticamente la totalidad de las formas de vida que habitan en el planeta Tierra.

En la actualidad la racionalidad científica es la continuadora de la herencia del pensamiento colonial y se ha impuesto como un modelo global que niega otras formas de conocer. El patrocinio que le entregan la elite capitalista y su carácter totalizante ha llevado a que la ciencia moderna occidental se haya auto-impuesta como la jueza de las otras epistemologías, posicionando a la matemática como el parámetro que todo saber debiese considerar y el cual permitiría medir la validez de un conocimiento u otro. En dicha línea, Boaventura de Sousa Santos ha indicado que:

“(…) [el] lugar central de la matemática en la ciencia moderna derivan dos consecuencias principales. En primer lugar, conocer significa cuantificar. El rigor científico se calibra por el rigor de las mediciones. Las cualidades intrínsecas del objeto son, por así decir, descalificadas y en su lugar pasan a imperar las cantidades en que eventualmente se pueden traducir. Lo que no es cuantificable es científicamente irrelevante. En segundo lugar, el método científico se basa en la reducción de la complejidad. Conocer significa dividir y clasificar para después poder determinar relaciones sistemáticas entre lo que se separó.” (1)

En efecto, el método científico se ha erigido como un garante de la “objetividad”, que nos protegería de la “irracionalidad” y la subjetividad de las comunidades no-occidentales -las cuales estarían más “atrasadas” en relación a Europa y Norteamérica-, suprimiendo de esta manera conocimientos contra-sistémicos y/o marginales a la modernidad capitalista. Que el conocer se entienda como un sinónimo de cuantificar tiene como resultado que los saberes provenientes de tradiciones orales, visuales u otras -en general tradiciones no expresadas por la escritura- pierdan legitimidad e importancia a ojo de lxs científicxs occidentales quienes desprecian dichos saberes por no ser medibles con sus instrumentos numéricos.

A su vez, como fue señalado, la ciencia occidental tiene un fuerte sesgo androcentrista y antropocentrista, que ha excluido históricamente las consideraciones de las mujeres y las disidencias beneficiando las posiciones que ponen al hombre como portavoz de la verdad y respaldando, por tanto, la instauración del patriarcado en nuestras relaciones sociales, por una parte; y ha impuesto una práctica utilitarista del medio ambiente y las otras especies terrestres que han llevado al exterminio de miles de formas de vida junto a la extensión de prácticas crueles y apáticas respecto a estas.

La propuesta de una epistemología anarquista, por parte de Paul Feyerabend, justamente responde a la preponderancia de la ciencia racionalista o positivista, que a ojos de este autor se instaló como un nuevo dogma que reemplazó a la religión como regidora de la verdad. Desde una mirada que pone a la historia como elemento clave en el método científico -lo cual nos señala la notoria influencia de La estructura de las revoluciones científicas de Thomas Kuhn y su concepción de paradigma-, el autor de origen vienés expone las limitaciones de las teorías científicas, toda vez que para éste, una teoría científica es una representación del mundo (2). En otras palabras, el filósofo anarquista denuncia como las teorías científicas no son más que representaciones parciales, que responden a contextos específicos, en donde tanto el espacio-tiempo como la intervención del observador/a se vuelven cruciales en las explicaciones otorgadas de los fenómenos:

“El gran mérito de Wittgenstein estriba en haber reconocido y criticado este proceder, así como el error en que se basa, y en haber puesto de relieve que la ciencia no sólo contiene fórmulas y reglas para su aplicación, sino tradiciones completas. Kuhn ha ampliado la crítica y la ha hecho más concreta. Un paradigma es, para él, una tradición que contiene rasgos fácilmente identificables junto a tendencias y procedimientos desconocidos, pero que guían la investigación de modo subterráneo y únicamente pueden descubrirse por contraposición con otras tradiciones. Al introducir la noción de paradigma, Kuhn planteó sobre todo un problema. Nos explicó que la ciencia depende de circunstancias que no se describen en las exposiciones habituales ni aparecen en los manuales científicos y que han de identificarse de forma indirecta.” (3)

Como representaciones del mundo, las teorías científicas, por tanto, responden a las particularidades de su lugar de enunciación. Feyerabend denominó como inconmensurabilidad a la inexistencia de un lenguaje común entre dos teorías, que conlleva que a estas teorías les sea imposible comparar y comunicarse entre sí. En la actualidad vemos como la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica han profundizado los cuestionamientos al “rigor de las mediciones” en la ciencia, producto de las diferencias en la escala que ha separado a las diferentes teorías científicas en su afán de velar por el establecimiento de una única verdad. En tal sentido, ha quedado manifiesto el “carácter local de las mediciones”, como bien lo ha destacado Boaventura de Sousa Santos al afirmar como el rigor de las leyes propuestas por la teoría newtoniana se han visto relativizadas producto de los aportes de Einstein, Heissenberg, Bohr, entre otros:

“Si Einstein relativizó el rigor de las leyes de Newton en el dominio de la astrofísica, la mecánica cuántica lo hace en el dominio de la microfísica. Heisenberg y Bohr demuestran que no es posible observar o medir un objeto sin interferir en él, sin alterarlo, y a tal punto que el objeto que sale de un proceso de medición no es el mismo que entró en ella.” (4)

Justamente, Feyerabend con su tesis de la inconmensurabilidad y su teoría del error -la evidencia de que las reglas y criterios racionalistas eran violados constantemente como condición para el progreso de la ciencia- señalaba el carácter histórico del conocimiento -la condición contextual de éste, pues siempre responde a un espacio-tiempo determinado- y la necesidad de una óptica anarquista dispuesta a romper con las rígidas leyes de la ciencia occidental. En efecto, para el autor vienés la codificación del conocimiento ha conllevado la esterilización del pensamiento, su estancamiento en beneficio de unos pocos a costo de alejarnos de mejores formas de comprender nuestro entorno. La propuesta de Feyerabend para enfrentar aquello fue la aplicación de un pluralismo metodológico, es decir, el plantearse desde una epistemología abierta a nutrirse de saberes con diversos orígenes -sean científicos o no- a modo de poder alimentarse de todas las herramientas posibles para profundizar el conocimiento (5).

La revitalización de los saberes y experiencias surgidas en las comunidades del sur global nos parece de suma importancia, pues este proceso posibilita la instalación de formas de vida acordes a nuestros contextos locales. Si como anarquistas queremos contribuir en la autonomía y emancipación en nuestros territorios, creemos necesario preguntarnos respecto la episteme trás las verdades que se plantean en nuestras comunidades y rescatar o visibilizar las epistemologías negadas por la ciencia que puedan contribuir a un mejor vivir.

La propuesta de una epistemología anarquista nos parece debe considerar como crucial romper con el monopolio de la ciencia occidental en materia de verdades, con el propósito de generar conocimientos funcionales a la formas de vida y sociabilidad de nuestros espacios en línea con proyectos autonómicos y libertarios. Si no queremos caer en el eurocentrismo -que lamentablemente muchas veces acompaña al anarquismo- es crucial considerar las epistemologías surgidas en las comunidades y grupos sociales excluidos por el colonialismo y el racismo, sea en las metrópolis, las periferias o territorios de los márgenes. Nos planteamos, en tal sentido, desde las epistemologías del sur en clave anarquista, esto quiere decir que, creemos necesario plantear una epistemología anticolonial de corte feminista, ecologista y libertaria que contribuya en la liberación de Abya Yala/Wallmapu.

Grupo Solenopsis

gruposolenopsis[arroba]riseup.net

Verano 2020

Santiago, región chilena


Notas bibliográficas

(1) Santos, B. Una epistemología del Sur. La reinvencion del conocimiento y la emancipación social. Siglo XXI CLACSO. México, 2009. p. 24. Las negrillas  son nuestras

(2) Véase: Feyerabend, P. Contra el método. Esquema de una teoría anarquista del conocimiento. Editorial Ariel. Barcelona, 1989.

(3) Feyerabend, P. La ciencia en la sociedad libre. Siglo XXI Editores. Madrid, 1982. P. 73. Las negrillas son nuestras.

(4) Santos, B. Una epistemología del Sur. p. 32.

(5) Véase: Feyerabend, P. Contra el método. Esquema de una teoría anarquista del conocimiento. Editorial Ariel. Barcelona, 1989


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One Response to Apuntes para una epistemología anarquista del sur (I)

  1. Carreño dice:

    Cabres, quiero felicitarles por la página y sus artículos. Aún he leído poco, pero me fascina ver hacia dónde apuntan sus esfuerzos y se los agradezco. Les escribo, además, para dejarles un comentario: a propósito de «Apuntes para una epistemología anarquista del sur» (que me encantó, sobre todo en la vocación de querer instalar y promover prácticas anárquicas «se autodefinan o no anarquistas») y otro artículo sobre anarquismo epistemológico, les comento que Feyerabend se desdijo del nombre y públicamente expresó estar arrepentido de haberlo escogido, precisamente por la vinculación con el anarquismo «político». Entiendo que él no quería estar asociado, como suele pasar con el anarquismo, a la violencia. Él propuso, finalmente, que fuera conocido su aporte como «dadaísmo epistemológico», denominación que no ha logrado sustituir a la original, como bien vemos. No sé si uds. tienen la práctica de corregir o modificar lo que publican, pero creo que es importante respetarle al tipo su opinión y creo, también, que no disminuye en nada el aporte que Feyerabend hizo a la reflexión sobre el conocer, ni lo saca del acervo teórico que nutre nuestra reflexión libertaria. Me despido con un abrazo y deseando que sigan en esta línea.

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