Entrevista a compañero del Sindicato Unificado del Metro

by • 11 diciembre, 2019 • Abya Yala (América Latina), Noticias, comunicados y columnasComments (0)346

La siguiente es una entrevista realizada por Acción Socialista Libertaria de la región argentina a un compa del Sindicato Unificado del Metro sobre la revuelta. (Nota Lapeste.org)


Cómo se desata todo el conflicto está claro y es algo que se puede leer en cualquier lado, la pregunta es ¿era previsible que suceda algo así en Chile?

No era previsible, tradicionalmente lxs trabajadorxs chilenxs son pasivxs. Había hartos incrementos de la vida, servicios básicos. No hubo manifestaciones mayores, lxs que iniciaron todo fueron estudiantes secundarios que no trabajan ni votan por ejemplo. En un principio la crítica fue hacia ellxs porque si no pagan ellxs sino sus padres se decían, por qué se quejan. Pero después de 4 días, el jueves de la evasión, ya había un discurso distinto, había una aceptación del discurso. El viernes estalló todo.

Nosotrxs como sindicato pedíamos que se cerrara la red porque era inevitable un estallido mayor como el que se había visto en San Joaquín el jueves. La empresa dijo que iba a estar atenta, durante la tarde ya había una preocupación por la seguridad de lxs trabajadorxs. Luego ya se iban cerrando líneas de manera independiente, y ya para las 7 se habían quemado estaciones completas de la línea 4 y de ahí se cierra completamente la red entera. Había trabajadorxs de metro encerradxs que tenían miedo en general. La empresa no daba autorizaciones para que se retiren lxs trabajadorxs, hubo mucha tensión y peligro hacia lxs compas. Hubo compañerxs que quedaron encerradxs hasta la madrugada por temor. Ese viernes 18 se quemaron cerca de 8 estaciones.

¿Hay aceptación de la acción directa?

Sí, si bien los medios de comunicación masivos condenan la violencia, ese es el discurso del Estado. Discurso de “sentido común”. Pero la gente ya empezó a ver una salida distinta a lo que dicen los medios de comunicación y se empieza a validar la acción directa de masas. Se acepta por los resultados que se están dando. Hay todavía un discurso de que están mal ciertas acciones como la quema de las estaciones, pero en mi opinion fue el Estado quien hizo esas quemas. Esos días posteriores con Estado de emergencia se queman tres trenes y más estaciones, y un tren por norma no es combustible, están hechos de materiales de altas temperaturas, se necesitaba una logística muy grande para desarrollar esos incendios. Generando una expectativa de violencia mayor el sábado para la salida de los militares, metiendo miedo de que varias estaciones no van a volver a funcionar por cierto tiempo. Buscaban una contradicción entre pueblo y pueblo para ganar el sentido común de la gente. Piñera ahí comienza a condenar la violencia, que las fuerzas del orden van a funcionar.

¿Por cuáles sectores se canaliza este conflicto?

El sábado posterior a la declaración del Estado de emergencia todos los automovilistas comenzaron a tocar bocina en ese momento, cacerolazos en zonas de concentración en los metros por parte de sectores medios y bajos de la sociedad, en su conjunto. Ya después los profesionales más calificados, incluso en el sector oriente de la ciudad, el acomodado, ahí ya estaban las tanquetas del Ejercito y fueron a reprimir una concentración.

La CUT (Central Unitaria de Trabajadores) que incluye muchos sindicatos masivos y claves, dirigida por el PC, esperó hasta el miércoles para llamar a paro, tardaron mucho. Lxs portuarixs son de lxs más combativxs y sí llamaron a paro. Al igual que la Coordinadora 8 de Marzo llamó para el lunes el paro. Al final se terminó llamando al Paro General el miércoles.

También se instaló el tema de la Asamblea Constituyente y los Cabildos.

¿Qué roles juegan los diferentes sectores de la clase? El feminismo, el sindicalismo, la juventud, etc.

El sindicalismo, como se demoró mucho, fue a la cola del movimiento. Recién a la segunda semana comienza a aparecer el apoyo, no se había empoderado del rol que debía jugar en este momento. Lo primero que se planteó desde la CUT fue que no se iba a negociar si no se iban los militares de la calle, buscando desmilitarizar el país. En paralelo Piñera desacreditaba a lxs trabajadorxs llamando solo a la clase política a negociar.

El feminismo ha tratado de establecer un discurso de género, a la cabeza con lxs compas de la coordinadora 8M, pero todavía no es un discurso general de la lucha. Si se puede tener una salida viable fuerte desde la Asamblea Constituyente, sin tenerle fe a la asamblea en si sino más en el debate general que se va dando a partir de esto.

Los pueblos originarios se sumaron de manera posterior, al principio había ciertas dudas. Pero cuando se recrudece la violencia del Estado se comienza a entender lo que sufren el Pueblo Mapuche todo el tiempo. Comienzan a aparecer banderas en los conflictos, se destruyen monumentos de los conquistadores, enalteciendo a lxs históricxs líderes de la comunidad originaria. Luego ya el reconocimiento se termina de cerrar completamente este último jueves con el aniversario de la muerte de Camilo Catrillanca, y las movilizaciones que hubo con eso.

¿Qué peso tienen los sindicatos en el conflicto? ¿Quiénes o que sectores pueden cambiar el rumbo del mismo?

Los sectores movilizados más estratégicos son los del cobre, CTC (Confederación de Trabajadores de Cobre), conducida siempre por el PC. Estxs compas son tercerizadxs. Cuando se llama a paro se corta el acceso a las minas. En paralelo está la FTC (Federación de Trabajadores de Cobre) que agrupa a lxs trabajadorxs de planta ya formales, pero son bien burócratas con buena relación con CODELCO, terminando bajando la movilización luego de la negociación, una semana después.

Lxs transportistas de superficie están muy divididos, hay alrededor de 25 sindicatos para muy pocas empresas. Ellxs no tuvieron capacidad de paralización lxs que intentaron, pero hay muchos que dependen de las empresas. Los camioneros en cambio sí tuvieron momentos donde cortaron las rutas durante los paros, pequeños propietarios que tienen algunos camiones que cortaron por el tema de los peajes. Ya que los que se benefician son los que tienen grandes camiones, se mantuvo la tradición que hubo con Allende de la línea de los camioneros. Tienen grandes simpatías con los empresarios, con Bachelet pasó algo similar por “seguridad” de los camiones, pero fueron montajes buscando militarizar las zonas de la Araucanía. Históricamente los sindicatos de camioneros son de derecha, durante la dictadura se los benefició mucho incluso destruyendo vías férreas.

Desde la Federación de Metro llamamos a no asistir el lunes porque no estaban las condiciones de seguridad, Metro dijo que iban a haber militares resguardando los ingresos. Ante cualquier situación se cierra, se mantiene hasta que se normalice la situación. Llamamos a no asistir, sin embargo llegaron ese día suficientes trabajadorxs, no tuvimos capacidad de paralizar. Ahora no tenemos peso pero depende la conflictividad, habiendo serios problemas de la seguridad de lxs trabajadorxs. Desde la óptica de solidaridad con el conflicto es muy difícil llamar a paro, no tenemos capacidad. Solo podríamos con el argumento de la seguridad de lxs trabajadorxs.

¿Hubo tomas de fábricas o de tierras durante este mes?

Hubo una toma de terreno en Peñalolen, al sur de la Reina en el oriente. Hay una histórica toma, con postuladxs a viviendas sociales. Hay una hacienda de terratenientes muy antigua que no querían ceder los terrenos. La semana pasada se toma ese terreno por parte de pobladorxs de ese mismo sector, quienes planteaban que allí se hagan las construcciones de viviendas sociales. La respuesta del Estado fue sitiar la población bajo control policial todo alrededor. Hubo muchos enfrentamientos, quemando un zorrillo. En esos días entran los milicos a un colegio que estaba en toma, llevándose a varixs chicxs. Ahí lxs padrxs van a la comisaría y la atacan, logrando soltar a lxs pibxs sino se quemaba la comisaría.

Como acá no hay mucha industria, cada vez menos, no hubo nada al respecto de toma de fábricas. La economía acá depende de la minería, celulosa, fruta y agropesquera. La matriz económica de Chile no depende tanto de la industría, como fue en los 70 con las manufacturas de calzado por ejemplo. Hoy en día ya no existen las grandes industrias, solo hay pymes donde no hay derecho a la sindicalización, no tienen derechos de salud laboral, son los trabajos más precarios, con sueldos mínimos. También, como en estos momentos no es una crisis económica, no hay cierre de pymes, no hay toma de las mismas. Se está discutiendo la distribución de la riqueza en general, y a su vez la distribución de la toma de decisiones. Lo segundo lleva a lo primero, quienes deciden las cosas deciden hacia dónde va el dinero. No existe ese derrame. Quienes propician eso son las instituciones. No creo que en estos momentos se esté discutiendo de cuajo el capitalismo, está más orientado al neoliberalismo. Reformar este sistema para orientar más hacia las necesidades como la educación y la salud. Esto último sobre todo. El sistema de salud pública es malísimo y el privado es carísimo, hay mucho de esto discutiéndose.

¿Existen brotes fascistas o de derecha por parte de civiles?

La corona de eso fue un gringo fundamentalista que les disparó a unos manifestantes en Reñaca al norte de Viña del Mar, un sector de veraneo de gente de altos ingresos. Hay casos anteriores de disparos con pistolas de balines por ejemplo.

Hay que pensar que el 8% de las elecciones lo tiene José Antonio Kast, de una familia fascista emigrante de Alemania. El abuelo fue general de comunicaciones de los Nazis. Para el golpe entregó a lxs trabajadorxs y prestó camionetas y terrenos para ir a buscar trabajadorxs de la zona donde vivían.

Sigue habiendo un grupo no menor que revindica a Pinochet, pero no la totalidad de la derecha política.

En ASL utilizamos una metodología de análisis y de propuesta para los conflictos llamada “CUCA” (Conflictividad, Unidad, Conciencia y Autogestión). ¿Cómo se aplican cada una de estas partes en este conflicto en general?

Conflictividad es harta, es el proceso más conflictivo de la historia de Chile desde la población. Nunca de sectores tan masivos, en el 1949 hubo procesos de dos días muy violentos pero que después de una semana ya estaba calmado. Esta conflictividad es mayor, con casi un mes con enfrentamientos diarios directos. Habiendo marchas e intervenciones todos los días. Hay preponderancia de la acción directa incluso inesperada para los grupos de izquierda. Llegando a momentos únicos de llamada a asambleas constituyentes. Comienza con el subte, se hace eco y ya se pasa a otras demandas. En un principio quizás pensando que la forma no es la correcta pero luego aceptando.

Dentro de la unidad hubo procesos pero con baja capacidad organizativa. Si hay una empatía con la otra persona, procesos de identidad de clase. No tanto como clase oprimida pero si como pueblo, creo que hay que pensar más en la línea de pueblos oprimidos. Identificando que somos una clase social oprimida heterogénea, pero que la burguesía se apropió del término clase. En cambio con pueblo todxs se sienten identificadxs. En las mismas asambleas que se fueron generando no se veían los partidos políticos, era la misma población que se organizaba, con todas las diferencias que existen, había una unidad. Se veía al Estado como generador de problemas y sus partidos políticos, entendiendo que la salida es más por esos espacios de unidad.

Conciencia se refleja en la identificación como Pueblo, validar la acción directa como una herramienta que da resultados muchos más eficientes que la institucionalidad burguesa tradicional. En nuestro sindicato siempre damos el ejemplo del subte de Buenos Aires cuando en el 2004 el subte se concesionó o privatizó, el subte se paró y se resolvió. En cambio nosotrxs veíamos lejano eso, y ahora de ciertos sectores en este mes se avanzó mucho en el desarrollo de la conciencia. Pero hay que hacerlo retroactivo, hay que sacar ganancias de estos días. Pensar la conciencia también va con la generación de treintañeros para abajo, que no vivieron la dictadura. Comienza en el 2005 con la marcha de los pingüinos, con las tomas masivas de los colegios tanto públicos como privados buscando llegar a la educación superior. Luego, la estafa de ese proceso que negocia el Frente Amplio, la generación llega en el 2011 con la educación superior. El antecedente previo a esto, realmente masivo. Tomando universidades, colegios, marchas masivas. Con resultados que no fueron la panacea, hubo más becas pero siempre financiando al privado. Luego con los No + AFP, 2016-2017, con marchas masivas. Pero no fueron eficientes, se congeló, se estancó y no siguió funcionando. Hubo igual acciones directas. La gente se dio cuenta de que las marchas masivas ya no estaban funcionando, eso es clave para entender el proceso de hoy. Luego la última fue este año el 8 de Marzo, con lxs compas de la Coordinadora impulsando mucho el feminismo. Si bien hubo validación de la marcha se fue entendiendo que no era suficiente. En estos últimos meses hubo conflictos de secundarixs muy de acción directa que sembró un poco este panorama. La generación de los treintañerxs se arrastra 15 años atrás, generando una merma en el miedo de la sociedad. También la generación más joven aún con la liberación sexual y de género, expresando sus ideas. Chocando contra la represión en los cuerpos, por eso el feminismo también es clave en este proceso. Lxs chicxs más pequeñxs ya tienen otra energía, vienen a romper lo establecido, desinhibiendo al resto. Esa generación es la que está en las marchas, en la primera línea son más jóvenes lxs compas, que tienen mucho menos miedo.

También el desarrollo de conciencia de pensarse como pueblo por fuera de las instituciones, los que están en el Estado ganan mucho y nosotrxs nos morimos. A todxs nos pasó que un familiar se muere por espera en el sector de salud a que se le atienda. Los problemas y necesidades se repiten, y se canaliza a través de la identidad. Ya desconociendo al Estado como aliado, sino institución entorpeciendo a la vida es una gran ganancia para este proceso. Pero todavía falta focalizar en los grupos económicos, por ejemplo con el pacto social, los más beneficiados son los empresarios, porque estaban perdiendo ellos en este último mes. También a las burocracias sindicales, porque son sectores organizados que piensan muy claras sus acciones.

En cuanto a la Autogestión, en los barrios más populares se desarrollaron procesos de autogestión, que tienen experiencia en esto. Pero como no hay crisis económica todavía no hay tantos procesos que se desarrollan. En un principio con la falsa idea de desabastecimiento hubo algunos intentos, pero luego mermó. Entonces todavía no hay necesidades de autogestión. Sí en algunos sectores como en el gremio de la construcción (SINTEC) se puede desarrollar. La autogestión es política, no solo económica. Está en las instancias de la autodefinición política de los sectores poblacionales, que son los más avanzados los que la pueden desarrollar. La autogestión es un ejercicio. Por ejemplo, el proceso de la toma de tierras que te comentaba. De a poco también en el ejercicio de las marchas se da una organización de hecho, se partió de algo desorganizado pero se fueron dando cuenta de varias cosas. Apoyo mutuo, movilizar de cierta manera, atención médica, abogadxs que llegan a cubrir los espacios necesarios. El mismo pueblo fue organizándose para sobrepasar la institucionalidad, y sobre todo la represión. Y lo otro son lxs autoconvocadxs de las asambleas o cabildos, viendo la necesidad de educarse y discutir.

¿Qué riesgos hay de burocratización del conflicto? ¿Cuáles serían los factores que puedan desarrollar una institucionalización del conflicto?

El conflicto está yendo a burocratizarse, el acuerdo por la paz hace que el conflicto merme. Mañana (lunes a un mes de iniciado el conflicto) vamos a ver cómo va, ya que está mucho el discurso de que no hemos ganado nada pero hay que ver cómo se desarrolla.

Los Cabildos suelen ser copados por gente militante (PC y FA), por lo que dependen de las instrucciones de los partidos la línea que llevan. Pero hay un sector importante que no confía en los partidos. En este momento ya está fracturado el movimiento, por la validación de la acción directa contra la institucionalización. Este último sector a veces desconociendo la voluntad de querer hacer cosas nuevas. Esta división se profundiza esta última semana con el anuncio de Piñera. Él nunca mostró interés de solución de fondo, por eso sabíamos que iba para largo. Cuando sale con el anuncio de la asamblea, si bien es una salida relevante no menor, está dentro de cánones muy institucionales con mucho tiempo para el proceso. Pero una Constitución tampoco te garantiza nada, muchas constituciones dicen cosas hermosas pero no lo cumplen al fin y al cabo. Hay que buscar el desarrollo de los derechos, al agua, a huelga, cosas que son conflictivas que la derecha e incluso la centroizquierda va a frenar.

¿Cómo sigue esto? ¿Hacia dónde hay que intentar apuntar o direccionar esta situación? Entendiendo a la dirección del proceso como orientación general más allá de las personas en si, sino como “Estrategia” más general.

Uno de los temas es disputar el sentido común en torno a la institucionalidad burguesa, qué tanto sirve votar versus la acción directa. Como salga la definición de la validación de la acción directa de masas va a marcar el peso del pueblo versus el Estado. El otro eje es apuntar a los grupos empresariales que son los que deciden lo del Estado. La ley particular sería un triunfo, una bandera pero los temas de disputa atrás es como se distribuye el poder político. Ir prefigurando la sociedad que queremos. El conflicto se tiene que territorializar en ese sentido. Desde donde se tiene que organizar la sociedad es desde los territorios, desde donde se prefigura realmente y se organiza la sociedad en sus raíces. Los sindicatos tienen que ser una herramienta para apuntar hacia eso.

En la misma construcción de la territorialización del conflicto, se tiene que dar los debates y tomar como eje central las temáticas de género. Plantear y disputar que el patriarcado está directamente vinculado con el capitalismo. Eso se tiene que ir dando en los territorios. Que las asambleas sean horizontales en todo sentido. Por cómo se va dando esto acá en Chile hay posibilidades interesantes, el cimiento se está construyendo para disputar al patriarcado en el discurso.

¿Qué sentimientos te fueron generando estos días?

El estado general de la gente es complejo, las emociones son fluctuantes. El olor a lacrimógena te da un estado alterado de la vida. Confluyen las emociones de que el pueblo reabrió los ojos, que depende de él para cambiar las cosas, que se haya podido avanzar tanto con acción directa en contraposición con lo que viene después. La represión, el accionar de los medios de comunicación, la criminalización de la violencia en un sentido, quedando relegado que a la gente le disparan en la cara, que las lacrimógenas son armas químicas. Todo esto genera una angustia y unos niveles de estrés que arman una montaña rusa de emociones. Yo que me considero revolucionario y que pienso un poco a la violencia como necesaria, veo con alegría y euforia todo pero los costos de esto no es ajeno para nada. Es el mismo pueblo y son compañerxs que han matado, han encubierto asesinatos. Eso choca con lo otro, el avance de la clase trabajadora con costos altos. También he sentido miedo, ya que la represión se apunta a los sectores politizados. Pueden caer compañerxs, puedo caer yo. Puede pasar de caer detenidxs. La carga de tensión es altísima. Pero en esta montaña rusa de emociones, lo que más queda es la esperanza. Algo que nos habían quitado, yo estaba muy desesperanzado. Ahora es la oportunidad de plantear estas cuestiones.

Entrevista realizada por Acción Socialista Libertaria, región argentina

Publicada originalmente el 2 de diciembre del 2019

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