Comunicado del Círculo Anarcofeminista Ni Amas Ni Esclavas sobre la revuelta en la región chilena

by • 25 noviembre, 2019 • Abya Yala (América Latina), Mundo, Noticias, comunicados y columnasComments (0)383

A un mes de iniciada la revuelta social en $hile, hemos sido testigxs de numerosas expresiones de violencia política ejecutadas por las policías y FF.AA. en contra de millones de personas que han salido a las calles a manifestar su descontento y rechazo contra un modelo socioeconómico instalado a costa de la muerte y sufrimiento de generaciones que padecieron las consecuencias de su desarrollo durante los últimos 46 años. Lo que fuera una acción directa contra el alza de $30 del pasaje del metro, donde miles de estudiantes secundarios orquestaron evasiones masivas, alentó a una sociedad entera a levantarse contra un sistema desigual, a organizar la rabia acumulada y atacar a quienes nos han oprimido por siglos. Las distintas luchas sociales han emergido con sus respectivas demandas, logrando encauzarse en un frente común contra el estado y el capital, en donde ha primado la empatía y solidaridad para llevar a cabo esta revuelta, que no se detiene, ni por la represión desmedida ni por los pactos por la paz. No caemos en la engañosa trampa de la nueva constitución, elaborada a puertas cerradas por una clase política desconectada de la realidad y que una vez más excluye a lxs verdaderxs protagonistas del tan añorado cambio social.

Como anarcofeministas nos sumamos a esta gran lucha, creemos que es de suma importancia apostar por la autodeterminación, el apoyo mutuo, la acción directa y la organización territorial como los pilares que erijan esta transformación social, visibilizar las trampas institucionales que históricamente la clase política y empresarial instala a través de subterfugios legalistas que solo favorecen a quienes han cooptado el poder, infestar con estas ideas los distintos escenarios y comunidades que hoy más que nunca, es terreno fértil para el despliegue de nuestras ideas antiautoritarias.

Haciendo un recorrido por la historia de las manifestaciones, protestas o revueltas en esta región llamada $hile, podemos encontrar un factor común que sigue hasta nuestros días latente: TERMINAR CON EL ABUSO HISTÓRICO DE UNA CLASE POLÍTICO-ECONÓMICA QUE A PUNTA DE CONTUBERNIOS INSTITUCIONALES, PARTIDISTAS Y EMPRESARIALES HAN SOSTENIDO LA PRECARIZACIÓN DE LA VIDA DE LA CLASE TRABAJADORA EN TODAS SUS DIMENSIONES. Si hacemos este recorrido histórico, nos encontramos además con un Estado que, desde los inicios, ha tratado de acallar, socavar y aplastar el alzamiento social mediante el terror, represión y violencia en todas sus formas. Este terrorismo estatal se desplegó primero, con los pueblos indígenas de la región para su exterminio del escenario de la naciente patria, en pos de la civilizatoria instalación del estado nacional $hileno con todos sus dispositivos de control y con ello construir un país a imagen y semejanza de Europa: blanco, civilizado y progresista.

La masacre racista desplegada por el estado, no logró su cometido y ello se demuestra en la resistencia de norte a sur, de los pueblos indígenas que históricamente han tenido que luchar y defender sus tierras, su cultura y sus propias vidas frente a un estado que sistemáticamente lxs ha querido borrar del mapa. Luego, este mismo estado que promovió un porvenir seguro y próspero, ha volcado una y otra vez la masacre a su propia gente, pero no cualquier gente, sino que hacía las gentes que, desde que $hile es $hile han tenido que vivir en condiciones indignas, precarias, abusadas, marginadas y olvidadas, gentes que al querer alzar sus voces se han encontrado con el fuego, la represión, la tortura, la desaparición y la muerte! mecanismos que podemos encontrar en la historia reciente de la región chilena con la instauración de la dictadura cívico-militar de Pinochet que a punta de botas, balazos y torturas puso a $hile como el primer país neoliberal del mundo y con ello consolidó una de las formas del capitalismo más barbárico, autoritario y despótico, forma que en la actualidad el Estado no pudo seguir ocultando bajo su gran alfombra de convenciones políticas, lobbies, políticas públicas de migajas y engaños a la orden del día! hoy, el Estado de Chile muestra su verdadera cara, esa cara que durante 30 años de “democracia” intentó lavar de la sangre histórica que corre por sus constituciones, ejércitos, políticos, leyes, escudo y bandera; perdigones, balines, lacrimógenas, gas pimienta y balazos, que muestran esta patria rebalsada de sangre, sangre que nuevamente, en la revuelta iniciada el 18 de octubre de 2019 vuelve a correr sobre la protesta social, con más de 20 muertos, 200 pérdidas oculares, torturadxs, apresadxs, secuestradxs y violadxs.

El ejercicio militarizado brutal y mortal hacia la cultura mapuche no ha cesado posdictadura. Su objetivo es desarticular la historia de pueblos indígenas para reproducirla bajo una lógica colonialista. En este sentido, sólo se torna válida la historia de los mapuches a partir de una revalorización del pueblo denominado chileno entendiendo su ética y cosmología que se enfoca en el valor de la tierra y naturaleza. “Mapuche: gente de esta tierra”, y que sin duda, hará justicia a las desgracias que ha tenido que correr a manos de un estado opresor y asesino que los ha tildado de terroristas. A partir de la actual crisis social arrastrada por una precaria y abusiva política neoliberal, ha quedado demostrado el apoyo al pueblo mapuche en su lucha autónoma, a partir de las organizaciones sociales y el apoyo mutuo que de manera espontánea ha surgido entre nuestros pares, identificandonos como anarcofeministas con los ideales anticapitalistas de su lucha. En la actualidad, el estado ha justificado la violencia queriendo aprobar leyes que fortalezcan aún más la represión y criminalización de la protesta; extorsionando y asesinando a quienes consideran que son una amenaza a su actual modelo.

Es así que han discriminado y violentando a los mapuches desde tiempos inmemoriales, ocultandolo a la opinión pública, criminalizando y vandalizando lo que por años han exigido: la liberación del territorio mapuche, su recuperación y autonomía, que tras ser usurpada yacen en manos de privados que solo la destruyen y explotan. El gobierno instala en la opinión pública, a través de medios de información, desinformación y mentiras que, de acceder a sus demandas sería un triunfo para la violencia, obviando la constante creación de montajes en contra de la causa mapuche, siendo uno de los últimos el conocido caso del comunero Camilo Catrillanca -que es uno más de la larga lista de asesinatos de la lucha mapuche- quien el pasado 14 de noviembre del 2018, terminó por demostrar fácticamente el actuar asesino de los sicarios del estado. Así también, el caso de la machi Francisca Linconao que en el año 2013 por causales sin fundamento y absoluta inocencia bajo la ley antiterrorista fue absuelta por falta de pruebas en el año 2018. Actualmente, no han cesado los montajes, represión y violencia, hacia el pueblo indígena, con la diferencia que ya no solo grupos minoritarios entregan su apoyo, sino que gran parte de los movimientos sociales, así como individualidades que salen a las calles a manifestarse han caído en cuenta que el opresor para ambas causas es el mismo, el estado capitalista, patriarcal y colonial.

La revuelta y desobediencia civil acaecidas en nuestros días han puesto en el horizonte todas las injusticias, desigualdades y violencias sobre las que está estructurado el estado de $hile, no quedando fuera, por supuesto, la violencia político-sexual por medio de violaciones, tocaciones, desnudamientos e insultos contra mujeres y disidencias sexuales como uno de los fuertes artilugios para sembrar el terror, la humillación y paralización de las fuerzas antagónicas al status quo! mostrando una vez más, como lo hicieron en la dictadura, la violencia machista histórica que los estados (todos) han ejercido desde los inicios del mundo civilizado que, en una alianza maquiavélica han desplegado múltiples actos de vejación hacia las individualidades que se escapan de un sistema heteronormado y que resisten a través de sus existencias diversas. Luego de una gran visibilización de los movimientos articulados desde los feminismos, se convierte en un deber seguir expandiendo nuestros pensares, evidenciando violencias y combatirlas en conjunto.

En consecuencia, nos declaramos en CONTRA DEL ESTADO, SUS DISPOSITIVOS, MECANISMOS Y FORMAS!

RECHAZAMOS LA VIOLENCIA DEL ESTADO OLIGÁRQUICO, LIBERAL Y PATRIARCAL CONTRA EL PUEBLO MAPUCHE, LXS MARGINADXS, LAS MUJERES, HOMOSEXUALES, DISIDENCIAS SEXUALES Y OLVIDADXS ETERNOS COMO NUESTRA INFANCIA CAPTURADA POR EL SENAME.

EXIGIMOS LIBERTAD Y JUSTICIA PARA TODXS NUESTRXS COMPAÑERXS PRESXS Y CAÍDXS.

Creemos en que la única forma de seguir combatiendo y resistiendo en el camino hacía recuperar nuestras vidas, es la organización y las asambleas territoriales! No creemos en sus pactos de paz, ni mucho menos en sus convenciones constituyentes para redactar constituciones bajo un estado que históricamente a sido el enemigo de todos los pueblos!

La lucha continua, la revuelta resiste!

Organízate y recuperemos nuestras vidas!

Círculo Anarcofeminista Ni Amas Ni Esclavas

Noviembre 2019


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