¿Asamblea constituyente, cabildos abiertos?

by • 8 noviembre, 2019 • Abya Yala (América Latina), Noticias, comunicados y columnasComments (0)421

“(…) una Asamblea Constituyente es el medio utilizado por las clases privilegiadas, cuando una dictadura no es posible, ya sea para prevenir una revolución, o, cuando una revolución ya ha estallado, para detener su progreso con la excusa de legalizarla, y retirar muchos de los posibles logros que el pueblo haya obtenido durante el período insurreccional.
La Asamblea Constituyente, con su adormecimiento y sofoco, y la dictadura, con su aplastar y asesinar, son los dos peligros que amenazan a toda revolución. Los anarquistas deben apuntar sus esfuerzos contra ellos.(…)

Errico Malatesta. Adunata,

4 de octubre de 1930

Ante la evidente crisis política que se ha desarrollado en el mes de Octubre y plasmada en la revuelta que encontró su detonación el día 18 del mismo mes, es que han salido a flote diversas propuestas para apaciguar las distintas protestas que se han llevado a cabo en lo ancho y largo del territorio. Dentro de la espontaneidad de la misma han surgido un sinfín de demandas desde la diversidad de la clase oprimida, pasando desde la exigencia que lo detonó todo, como lo era -y es- el fin al alza del transporte público hasta transformaciones estructurales como sería la derogación de la ley que privatiza el agua en Chile, la reformulación de un sistema de pensiones más justo e incluso una reformulación de la constitución a través de una asamblea constituyente.

En este artículo nos detenemos en la propuesta de la asamblea constituyente que vendría siendo una demanda ya sepultada por gran parte de quienes llevamos agitando e impulsando la lucha de los oprimidos y que ha pertenecido a un programa histórico de la socialdemocracia para conseguir adeptos a sus intereses y como una respuesta a los diversos males que cruza a la mayoría de la población. Desde el anarquismo hemos decidido tensionar respecto a estas asambleas o cabildos(como se les quiera llamar) ya que según experiencias anteriores (proceso constituyente en el gobierno de Michelle Bachelet) han quedado en evidencia que son procesos de participación invisible donde no existe una democracia directa, esto contrarrestaria con uno de los principios históricos del anarquismo y los revolucionarios que es la acción directa, ya que se pone en bandeja a la institucionalidad la resolución de nuestros conflictos encausando y delegando nuestra propia capacidad de determinarse.

Estas asambleas constituyentes dirigidas por ciertos sectores de la izquierda parlamentaria que apelan al poder institucional sólo producen un desgaste y sofocamiento en la lucha que ha levantado la clase oprimida, tratando de apaciguar la fuerza de la protesta popular con un proceso más bien elitista (así lo demuestran los gráficos presentados del proceso constituyente del anterior gobierno de la concertación, donde la participación en el mismo era desarrollado en mayor número y fuerza en los sectores más acomodados de la capital, mientras que en los sectores con menos educación y acceso a información cívica la participación es totalmente inferior por no decir nula).

Organización a través de asambleas: Con lo anteriormente escrito se puede pensar que no apostamos por la organización a través de estas asambleas (que es cierto), a lo que respondemos es que de ese modo de asambleas no. Apostamos por la organización de asambleas de carácter territorial con principios simples como la horizontalidad, apoyo mutuo, autogestión y acción directa, donde haya una coordinación entre sí para que de este modo el carácter asambleario trascienda de una simple petición reformista como lo es la reestructuración de la constitución, hacia resolver nuestros problemas de clase por nuestras mismas capacidades. Creemos que es una solución mucho más concreta, por lo demás de evidente, organizarnos de esta manera para así acompañarnos en nuestros conflictos y problemas cotidianos que organizarnos para hacer peticiones las cuales nunca obtendrá respuesta y solo nos llevaran a un desgaste, a una inmensa desilusión en la lucha dando por resultado que será instrumentalizada como trampolín político para los diversos fines de la misma política que tan defraudada tiene a lxs oprimidxs.

¡Vamos por la autoorganización y el control territorial!

Es increíble que luego de 30 años de vejámenes para quienes somos pobres nos quieran dar soluciones luego del desborde de gran parte de la población. ¿Chile despertó? Ya bastantes personas habitantes del territorio estaban despiertas y atentas, luchando por la vivienda, por el ecocidio, demandas estudiantiles, sistema de pensiones, sueldos de miseria, femicidios y violencia machista, entre tantas causas donde emergieron movimientos levantados desde la clase oprimida. No queremos su normalidad que violenta a todo aquel que emerge en contra de este sistema de injusticias y barbarie, que la acumulación de los defensores del sistema capitalista no les salga barato, no nos dejemos encestar golpes que nos lleven al sueño de la superación individual y una vida de hartazgo que nos enferma en este lugar del planeta donde abunda la depresión ¡No eres sólo tú!.

Patricio Ruedas & Amedeo Sabaté

Publicado originalmente en el periódico Guerra de Clases Nº 1. Noviembre 2019. Órgano de difusión de la Asamblea Libertaria Santiago

En las calles: Guerra de Clases Nº 1. Noviembre 2019. Órgano de difusión de la Asamblea Libertaria Santiago

Asambleas destituyentes por la abolición del capital, estado y trabajo asalariado [panfleto]

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