Aproximación a: ¿qué es ser anarquista y feminista?

by • 4 marzo, 2019 • Artículos, Coyuntura política, Feminismo, Género, Historia anarquista, Organización, Poder, Teoria políticaComments (0)298

El grupo REDES nació en noviembre de 2018 como grupo de debate y reflexión anarco feminista. Creemos que desde este  posicionamiento tenemos mucho que aportar, como ocurrió en el pasado, al feminismo actual. Somos mujeres del Estado español y de otros países de habla española, por tanto, es un grupo virtual sin descartar algún encuentro presencial.

El nombre de nuestro grupo procede de la propuesta de Lucía Sánchez Saornil de formar “redes de cordialidad” en torno a la revista Mujeres Libres aparecida en 1936.

Entendemos nuestro nombre como una red compuesta de muchos hilos, tejidos y amarrados para apoyarnos mutuamente. Esa red se despliega y nos acoge con más o menos intensidad, va y viene según nuestras circunstancias personales, pero está. Y si está es porque la estamos construyendo.

El primer debate lo hemos realizado (diciembre 2018-enero 2019) alrededor de la película: “Millennium: lo que no te mata te hace más fuerte”. De este debate hemos elaborado un primer texto, necesariamente parcial e incompleto, que hemos titulado: “Aproximación a: ¿qué es ser anarquista y feminista?”.

¿QUÉ ES “SER ANARQUISTA”?

Ser anarquista es algo plural y cambiante, varía según los momentos, los periodos de la vida y las situaciones concretas. No hay una forma de ser anarquista, sino múltiples. El anarquismo es contrario a la existencia de una doctrina, de una ideología definida y acabada.

Hay, eso sí, algo irrenunciable que sería el núcleo de cualquier variante de anarquismo:

a) Beligerancia radical contra todas las formas de la dominación.

b) Ausencia de imposición, la libertad propia y colectiva solo es posible si se da entre iguales, es decir, en un marco de justicia social y de género.

c) Unión de idea y acción, teoría y práctica. La exigencia máxima de consecuencia entre la praxis cotidiana y la teoría es la diferencia esencial del anarquismo respecto a otras ideologías.

d) Sustraer parcelas de nuestra vida cotidiana de la lógica mercantilista y patriarcal que hegemonizan la vida. Actuar contra esa lógica del sistema cambiando una misma y siendo lo más coherente posible con ese ‘mundo nuevo’.

e) Cultivar el espíritu crítico para resistir la imposición de los valores y el pensamiento único propiciados por el capitalismo y el patriarcado y tratar de mantener y enriquecer nuestros propios valores alternativos.
Herramientas/valores del anarquismo (de momento esta surgió en el debate):

La acción directa: Es un término que inventó el sindicalismo revolucionario para librarse de las trampas simbólicas de la ley, de la representación y de la negociación. Este sindicalismo quería negarse a ser intermediario/ representante de los intereses obreros, rechazando desplegarse sobre la escena falsamente racional y ordenada del derecho y de la representación, manteniéndose como agrupación autónoma. Este término ha acabado significando, más allá del sindicalismo, una manera de actuar en la que no se acepta la mediación sino la lucha directa entre quienes contienden y, especialmente, la negación de depositar la capacidad de decisión en unos representantes que, a partir de ese momento, negocian o gestionan asuntos en su nombre  y sin consultarles.

¿QUÉ ES “SER FEMINISTA”?

En la definición de redes de cordialidad hay conceptos (en negrita) que vinculan ese planteamiento con el anarquismo (en el caso de la acción directa hay una definición amplia en el apartado: ¿qué es ser anarquista?).

Uno de los aspectos que definen qué es ser feminista es la construcción de redes de cordialidad o sororidad. Teniendo en cuenta las aportaciones hechas, las redes de cordialidad se basan en el apoyo mutuo y el reconocimiento entre mujeres que implica compartir conocimientos, para actuar desde la consciencia evitando las manipulaciones de que somos objeto las mujeres; se basan también en romper el aislamiento, la competencia, la sospecha permanente y la desconfianza entre mujeres; y, por último, se basan en generar vínculos de apego seguros que puedan propiciar la alianza entre mujeres. Las redes de cordialidad son fundamentales para romper el círculo de la violencia contra las mujeres.

Las redes de cordialidad tejen lazos basados en la acción directa (entendida como subversión y pedagogía de cambio) y la autoorganización para salir precisamente del aislamiento a que nos condena el capitalismo patriarcal. Su significado verdadero sería el “del trabajar/debatir/pensar juntas. Responde a la necesidad de re-pensar qué estamos queriendo construir (…).

VIOLENCIA, NO VIOLENCIA, AUTODEFENSA

En este aspecto hay discrepancias en el grupo, por tanto, se recoge el debate.

No necesitamos definir una única postura y es un tema de debate interesante.

No violencia

La violencia siempre es el uso de fuerza contra otra persona, es la base del dominio y el poder sobre otra persona, supone subordinación, autoritarismo y dominación. La violencia va en contra de la construcción de un mundo sin imposición, sin autoritarismo, etc.
Sabemos que la negación de la violencia física por parte de las mujeres es característica del proceso de construcción de la identidad de género. La violencia ha sido, y es, monopolio masculino; el supuesto y secular binomio: mujer pacífica/hombre violento es  la mejor muestra, la más palpable consecuencia, del reparto de funciones y espacios, y con él de la dominación social y política del hombre (con toda probabilidad una de las causas de su perpetuación).

Sin embargo, si queremos construir una sociedad no violenta, no agresiva, basada en el rechazo de toda forma de dominación y autoritarismo ¿podemos hacerlo a través de la violencia?  ¿El medio (la violencia) justifica los fines (la liberación de género)? ¿O el uso de la violencia pervierte el fin? ¿Se puede alcanzar la liberación de género por el camino de la violencia revolucionaria feminista?

Violencia / Autodefensa

Hay que romper con el papel de mujer indefensa o eterna víctima que pide ayuda a hombres más fuertes, o a papá Estado, y ejercer una mezcla de autodefensa y venganza. Otra manera de hacer es posible y esa nueva manera entronca con el tema del uso de la violencia por parte de las mujeres como herramienta de defensa y de ataque.

La no-violencia puede proteger al patriarcado. Se ve necesario el entrenamiento en autodefensa para mujeres y gente transgénero, y el ataque contra instituciones económicas, culturales y políticas que ejemplifican el patriarcado o son responsables de una forma especialmente brutal del mismo. La práctica pacifista, si olvida el uso de cualquier otra táctica deja sin opción a la gente que necesita protegerse de la violencia aquí y ahora.

La habilidad y el derecho al uso de la fuerza no ponen fin por sí mismo al patriarcado, pero es una condición necesaria para la liberación de género, así como una forma útil de empoderamiento y protección a corto plazo.

Existe una presión sustancial dentro del feminismo que vincula a las mujeres a la no-violencia. Se rechaza que las mujeres por sus genitales o por su feminismo estén abocadas a la no violencia. No se puede renunciar al uso de la violencia mientras se sigan sufriendo agresiones.

El odio, la venganza: ¿es positivo o negativo para las mujeres y, por tanto, para el feminismo? No llegamos a debatirlo y así quedó planteado.

Grupo REDES


Nuestro blog: http://redescordialidad08.blogspot.com/
Nuestro correo: redescordialidad08@gmail.com

Fuente: http://acracia.org/


Wolfi Landstreicher: Amor libre

¿Ideología de género?

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