¿Por qué importan los casos de tortura sobre los anarquistas en Rusia?

by • 12 mayo, 2018 • Asia, Europa, Mundo, Noticias, comunicados y columnas, PresxsComments (0)638

Este informe y análisis de CrimethInc. de la represión estatal contra anarquistas y antifascistas en Rusia detalla lo que está sucediendo, por qué es importante y cómo podemos ayudar a quienes enfrentan la brutalidad del Estado.

Horribles noticias siguen llegando desde Rusia sobre las actividades del Servicio Federal de Seguridad Ruso –el FSB, el cual desciende  del KGB. Reporte tras reporte, integrantes anarquistas y antifascistas describen cómo el FSB los secuestró, como les plantó armas en sus autos, y cómo mediante actos de tortura se les forzó a firmar confesiones falsas donde admitían haber participado en una red terrorista, obviamente inventada.

¿Por qué deberíamos preocuparnos por los casos de tortura en Rusia, específicamente? Al principio, puede sorprender a las personas de EU y Europa occidental como si ello representara otra tragedia abstracta, una llamada más de solidaridad internacional a favor de los pobres desafortunados de tierras lejanas. Sin embargo, lo que está en juego aquí es mucho más significativo. Lo que está ocurriendo en Rusia es un escenario de pesadilla, que podría repetirse de una manera muy cercana a cada uno de nosotros si no lo tomamos seriamente.

Durante décadas, las agencias de seguridad de diferentes países han intentado de forma repetida fabricar “conspiraciones terroristas” de índole nacional e internacional, con el propósito de involucrar y atacar a la comunidad anarquista. Hasta la fecha, todos esos esfuerzos han sido vergonzosos fracasos. Ahora, la policía secreta de Rusia ha innovado sus estrategias intentando involucrar a los compañeros anarquistas en “redes terroristas”. Mediante las acciones de  del secuestro premeditado, el montaje de escenarios falsos de portación de armas, el uso de la tortura y la confesión forzada. Si tienen éxito, podemos esperar ver a otras agencias de policía en otras partes del mundo emular sus tácticas.

En el análisis siguiente, revisaremos la historia de este modelo de represión, exploraremos los detalles de los casos de tortura en Rusia, y esquematizaremos cómo podemos responder. “El Apéndice” enlista los detalles de los arrestos y torturas en orden cronológico y proporciona la evidencia que corrobora los informes aquí mencionados.

También hemos preparado posters que expresan solidaridad con las personas que han sido blanco de esta ola de represión. Por favor, imprímelas y pégalas para llamar la atención sobre este caso. Para descargarlos en ped visita el sitio de CrimethInc.

“Entonces el hombre con guantes encendió el dínamo. La corriente fluyó a mis rodillas. Mis músculos de la pantorrilla se contrajeron, y me invadió un dolor paralitico. Grité. Mi espalda y mi cabeza convulsionaron contra la pared. Colocaron una chaqueta entre mi cuerpo desnudo y la pared de piedra. Esto duró unos diez segundos, pero mientras sucedía, me pareció una eternidad”

-“Uno de ellos me habló”-

-“No conozco la palabra “no”. No la recuerdo. Deberías olvidarla. ¿Me entiendes?- Dijo literalmente”

“-Sí- respondí”

“-Esa es la respuesta correcta. Attaboy, Dimotchka-, dijo”

“-La gasa estaba puesta en mi boca otra vez, y fui electrocutado  cuatro veces, tres segundos cada vez. […] Luego me arrojaron al suelo. Mientras una de mis piernas estaba atada a la pata del banco, cuando caí, me golpee seriamente las rodillas, las cuales sangraban abundantemente. Me quitaron mis pantalones cortos. Estaba tendido boca abajo. Intentaron conectar los cables a mis genitales. Grité y les pedí que dejaran de atacarme-”

“-Eres el líder- repetían”

“-Sí, soy el líder- dije, para que dejaran de torturarme”

“-Tú planeaste los ataques terroristas-”

“-Sí, nosotros planeamos los ataques- Respondí”

“Uno de los hombres que midió mi pulso me puso su pasamontañas por lo que no pude  verlos. En algún momento, perdí el conocimiento por un tiempo. […] Después de que se fueron, un oficial del Servicio Federal de la Penitenciaría entró a la habitación y me dijo que me vistiera. Me llevó de vuelta a mi celda de confinamiento solitario”

“El siguiente día, 20 de octubre, 2017, rompí el tanque del inodoro y usé los fragmentos para cortar mis brazos en las muñecas y codos, así como mi cuello para ponerle fin a la tortura. Había mucha sangre saliendo de mis heridas, sobre mi ropa y el piso, y me colapsé al piso. Ellos probablemente vieron lo que hacía a través de la cámara CCTV instalada en la celda. El personal de prisión ingresó a mi celda y me dio primeros auxilios. Entonces, la psicóloga de la prisión, Vera Vladimirovna, me hizo una visita.”

(Transcripción de la entrevista del abogado Oleg Zaitsev con el detenido Dmitry Pchelintsev, sobre su experiencia de tortura en custodia del FSB)

Heridas de Ilya Kapustin provocadas por la tortura con electroshock

Un breve resumen de los casos: mentiras, falsificación y tortura

La historia comienza en Penza en octubre de 2017, cuando el FSB arrestó a seis antifascistas que a veces jugaban airsoft. De acuerdo al FSB, todos los detenidos eran miembros de la poco imaginativa organización titulada “Set” (“Red”), y los cuales planeaban utilizar bombas para “desestabilizar el ambiente político del país” durante las elecciones presidenciales y la copa mundial de la FIFA. Alegaron que las células de la red operaban en Moscú, San Petersburgo, Penza y Bielorrusia.

Los oficiales de la FSB plantaron armas y explosivos en los autos de algunos detenidos. En el centro de detención preventiva los torturaron y golpearon, colgándolos boca abajo les conectaron electrodos a sus cuerpos y los electrocutaron, amenazándolos con algo aún peor.  Usando estos métodos, los oficiales forzarón a los detenidos a validar el testimonio falsificado en donde declaran ser parte de la supuesta red terrorista “Network”. A finales de enero de 2018, otros dos antifascistas fueron arrestados en San Petersburgo. También ellos fueron golpeados, torturados mediante descargas eléctricas y forzados a aceptar que ellos también eran miembros de la  inventada banda terrorista “Network”.

Hasta el momento, siete antifascistas están tras las rejas y otro bajo arresto domiciliario, enfrentando hasta una década de prisión.

Marcha solidaria en Berlín el pasado 28 de Marzo. Coincidio con el día de las elecciones rusas.

Después de que se difundieron las noticias sobre el arresto y la tortura, activistas organizaron acciones solidarias en Rusia y otras partes del mundo. El estado Ruso respondió con medidas adicionales. En Moscú, los oficiales detuvieron a personas que participaba en acciones solidarias y presentaron cargos penales contra ellos. Además, antifascistas de Chelyabinsk fueron detenidos, torturados con descargas eléctricas y ahora también enfrentan cargos.

El 21 de marzo, la FSB admitió haber infligido descargas eléctricas en al menos uno de los detenidos. Los miembros de la comisión de supervisión pública de St. Petersburgo visitaron al acusado Viktor Filinkova a pocos días de su arresto y registraron docenas de marcas por tortura eléctrica en su cuerpo. La FSB reconoce que los oficiales infligieron estas lesiones a Filinkova a través de ataques por descarga eléctrica, pero mantienen que fue necesario “para evitar que escapara”.

El apéndice, a continuación, incluye una lista cronológica de los arrestos, incluidos extractos de los reportes personales y de sus abogados.

Victor Filinikov durante su arresto.

Precedentes en Europa y Estados Unidos

Uno de los primeros intentos contemporáneos de fabricar una conspiración criminal de gran alcance para involucrar a anarquistas tuvo lugar en Italia a mediados de la década de 1990, en lo que se conoce como el juicio Marini. Como uno de los lugares de nacimiento del movimiento anarquista, Italia siempre ha estado a la vanguardia cuando se trata de estrategias de represión. Vale la pena citar extensamente el análisis del juicio de Marini que los anarquistas publicaron en su momento, ya que ofreció un funesto presagio de todo lo que ha estado sucediendo desde entonces.

“Con el llamado juicio Marini, han adoptado un enfoque más sofisticado. Inventaron una organización anarquista criminal con dos niveles: el superior que consiste en publicaciones, imprentas, centros ocupados y cosas por el estilo; y la fracción clandestina, la cuadrilla o banda armada. Utilizando esta construcción ficticia, el fiscal Antonio Marini acusó a docenas de anarquistas de “asociación subversiva” y “cuadrilla armada” (y sólo algunos con delitos relacionados con hechos reales). La única evidencia de los cargos de “asociación subversiva” y “cuadrilla armada” son las cartas, periódicos, correos electrónicos, conversaciones y visitas entre los acusados”

“A partir de estos cargos (particularmente el de “asociación subversiva”), y que de hecho no están muy bien definidos, el Estado esgrime una espada con el pretexto a modo de seguir sujetando las cabezas de los anarquistas ante su hoja. Si un juicio falla, se pueden abrir más investigaciones y las autoridades italianas continúan abriendo investigaciones que involucran redadas, registros, espionaje y hostigamiento –todas las tácticas policiales usuales. Incluso si el número de condenas que estas acusaciones logran producir es bajo, este proceso puede conducir fácilmente a los camaradas a centrar su energía en la autodefensa en lugar de atacar el orden social. Cuando esto ocurre, la estrategia del estado ha sido exitosa”

En 2008 y 2009, la policía llevó a cabo redadas con la intención de probar la existencia de redes terroristas asociadas a los anarquistas en Francia (el caso “Tarnac 9”) y Estados Unidos. Ninguno de estos esfuerzos tuvo éxito.

En un artículo que publicamos en 2010 “La Era de los Cargos por Conspiración”. Revisamos más de una docena de casos de conspiración política de alto perfil iniciados en los Estados Unidos entre 2004 y 2010, dirigidos a anarquistas y asociados. Varios de estos esfuerzos enviaron a personas a prisión por años o décadas, pero ninguno de ellos logró demostrar evidencia alguna de redes terroristas a nivel nacional o mundial.

Después del auge de las luchas populares en 2011, la policía de toda Europa contraatacó con otra ola de intentos de inventar redes terroristas anarquistas. A finales del 2014 y principios del 2015, la policía en España y Cataluña llevó a cabo las Operaciones Pandora y Piñata, arrestando decenas de anarquistas y acusándoles de pertenecer a un grupo terrorista –sobre la base de evidencias tales como la publicación conjunta de un libro titulado Against Democracy (Contra la Democracia). A principios del 2018, este intento también resultó ser un fracaso. Un factor importante en la derrota de esta ola de represión fue el amplio apoyo que los acusados recibieron en toda la península Ibérica, incluyendo una campaña de solidaridad con el tema #YoTambiénSoyAnarquista.

La policía de la República Checa replicó el ejemplo español, iniciando su propia Operación Fénix en abril del 2015. Esto tampoco resultó bien para las autoridades ya que el juicio terminó con la absolución de los acusados, pero el Estado continuo pugnando por inventar nuevas justificaciones para extender el hostigamiento sobre sus objetivos. Gracias a los extenuantes esfuerzos de solidaridad, y a la pereza, incompetencia y estupidez de la policía las autoridades fallaron en convencer incluso a sus propios funcionarios de la existencia de estas falsas redes terroristas.

Para mayor información sobre la represión en Europa durante este periodo, lea “On Repression Patterns in Europe”, que ofrece una visión crítica de la represión y solidaridad en seis países.

Buscando enmendar estos fracasos, en 2017, los servicios de seguridad Rusos introdujeron una innovación: utilizar terribles métodos de tortura y aterrorizar a los detenidos para que firmaran declaraciones falsas de culpabilidad. Como resultado, han tenido éxito en forzar a media docena de personas a admitir su pertenencia a una “Red terrorista” que no ha llevado a cabo, de hecho, ninguna acción.

Igor Shishkin arrestado.

¿Por qué el modelo ruso podría extenderse?

Las policías de todas las naciones están interconectadas en una red global. Intercambian tácticas, estrategias y entrenamiento; las innovaciones en un campo o región se transmiten rápidamente a otros. Es fácil para todos ver que los gobiernos y los modelos de policía que emplean se han vuelto cada vez más autoritarios desde el cambio de siglo. En este contexto, no es difícil imaginar que la policía en Europa y los Estados Unidos emulará al modelo ruso por inventar una conspiración y obligar a sus objetivos a confirmar su existencia mediante la tortura.

¿Esto realmente parece difícil de imaginar?

Las autoridades en Europa y los EE. UU. ciertamente no están por encima de fabricar excusas para presentar cargos. Como señalamos en Bounty Hunters and Child Predators, la policía a menudo es demasiado perezosa para atacar la organización anarquista real. Trayendo la negligencia de todos los empleados cínicos a su trabajo, a menudo les resulta más fácil atrapar a las personas inexpertas que son periféricas a los movimientos anarquistas. En los Estados Unidos, esto queda ilustrado adecuadamente por los atrapamientos de Eric McDavid, David McKay, Bradley Crowder, Matthew DePalma, la OTAN 3 y Cleveland 4, por nombrar solo algunos ejemplos, por agentes del FBI provocadores como Andrew Darst y Brandon Darby. Ninguna de estas personas habría participado en actividades ilegales si no hubiera sido por la presión y, en algunos casos, la seducción directa de los agentes del FBI. Todos ellos cumplieron años en prisión como resultado. La condena de Eric McDavid fue anulada nueve años después de su sentencia de 19.5 años cuando se supo que el FBI había ocultado evidencia que lo exoneraba; pero en todos estos casos, las autoridades usaron aproximadamente el mismo enfoque.

Está bien documentado que Estados Unidos empleó la tortura contra ciudadanos estadounidenses y europeos, incluyendo tácticas como palizas, penetración anal forzada, inyecciones forzadas de drogas, denegación de comida y agua, exposición al frío extremo y amenazas de muerte inminente. Un informe de la Oficina del Inspector General del Departamento de Justicia reconoció que después del 11 de septiembre, los detenidos fueron golpeados de frente en una pared contra una camisa con una bandera estadounidense; la mancha de sangre dejada atrás fue descrita por un oficial como la huella de narices sangrientas y boca. Los interrogadores militares estadounidenses se han suicidado como consecuencia de su papel en la tortura de detenidos.

También hay informes de interrogadores del gobierno de EE. UU. Que utilizan descargas eléctricas y simulacros de ejecuciones para forzarlos a firmar “confesiones” forjadas. Este es el modelo FSB.

Tampoco es poco realista imaginar que la policía en Europa o en los Estados Unidos usaría la tortura contra los anarquistas. La policía italiana torturó a detenidos durante la cumbre del G8 de 2001 en Génova, como reconoció recientemente el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Hubo informes de policías torturando a detenidos durante las protestas contra la Ministerial de 2003 que planificaba el Área de Libre Comercio de las Américas en Miami. Desde entonces, varios gobiernos municipales han pagado innumerables millones de dólares como consecuencia de la mala conducta policial; lleva mucho tiempo obtener una confirmación externa de la tortura, pero en los próximos años, seguramente veremos muchos casos más de los últimos quince años que salgan a la luz.

El actual gobierno de los EE. UU. Está ansioso por ver que la tortura se use. Así como la agenda de la administración de Trump ha sido una fuerza motriz en nuevas redadas sin precedentes como los juicios J20, es realista esperar que el entusiasmo que Trump y sus compinches han demostrado por la “dureza” rusa se refleje en las actividades de la policía y agentes federales en los años por venir.

Para cuando las autoridades lleguen a probar nuevas estrategias con los anarquistas, podemos estar seguros de que ya las habrán empleado contra los musulmanes y los pobres de color. Esta es otra razón más para que participemos en la organización solidaria con comunidades más afectadas que la nuestra, de modo que podamos estar al tanto de las tácticas de la policía que probablemente se emplearán en nuestra contra.

Heridas de Ilya Kaputskin provocadas por las esposas durante su arresto.

Precedentes en Rusia

La táctica de obligar a los acusados a validar un testimonio falso no es nueva en Rusia, como lo demostrará una revisión superficial de la historia de la URSS. Asimismo, esta no es la primera vez que los servicios de seguridad rusos intentan arrestar anarquistas y antifascistas por medio de una conspiración terrorista inventada.

Por ejemplo, durante el año anterior a las elecciones presidenciales de 2012, el departamento de contra-extremismo de Nizhny Novgorod preparó el llamado caso Antifa-RASH, en el que acusaron a varios antifascistas de sentar las bases para un golpe armado; incluso fabricaron descaradamente falsas “tarjetas de membresía”, que estaban llenas de errores. Tres de los acusados fueron eventualmente amnistiados, pero dos permanecen en el exilio hasta el día de hoy.

Tarjeta de membresía falsa utilizada durante los casos del 2011.

Después de las elecciones parlamentarias a fines de 2011, estallaron protestas masivas en Rusia y continuaron después de las elecciones presidenciales. Aparentemente, esta reacción popular infundió miedo al gobierno ruso. Cuando Putin volvió al poder, se introdujo una nueva legislación represiva para reprimir sistemáticamente todos los movimientos de protesta y las críticas al gobierno.

Hasta 2014, las autoridades habían cooperado con los nacionalistas de extrema derecha. Pero después del levantamiento de Maidan en Ucrania, también tomaron medidas enérgicas contra nacionalistas y fascistas. Y después de la anexión de Crimea, las autoridades presentaron más y más casos penales contra los llamados terroristas y extremistas: contra el pueblo musulmán de denominaciones “no tradicionales”, contra los tártaros de Crimea, contra los nacionalistas, anarquistas y antifascistas. Por ejemplo, en el caso de Sentsov y Kolchenko, un anarquista fue condenado a diez años de prisión junto con un miembro acusado del partido fascista ucraniano, Right Sector -a pesar de su única conexión con los nacionalistas, es haber sido golpeado por ellos.

Durante algunos años, el nacionalista Vyacheslav Maltsev promovió la idea de que habría una revolución el 5 de noviembre de 2017. El mismo Maltsev salió de Rusia debido a una acusación penal en su contra (“Llamamientos públicos para actividades extremistas”). A partir de octubre de 2017, las autoridades arrestaron a muchas personas relacionadas con Maltsev y su movimiento en toda Rusia y las acusaron de preparar ataques terroristas.

Así fue como sucedió que, en la ciudad de Penza, los antifascistas que tenían un equipo de airsoft llamado “5.11”[1]  fueron arrestados, torturados y acusados de terrorismo. Cuando el servicio secreto entendió que los detenidos no tenían nada que ver con la revolución nacionalista, fabricaron una acusación de conspiración: participación en un grupo terrorista anarquista inventado, “Red”. Así, el FSB intentó aplastar a los movimientos de derecha e izquierda en al mismo tiempo.

Todo esto tuvo lugar antes de una nueva ronda de “elecciones” presidenciales el 18 de marzo. Putin y sus colegas querían que estas elecciones tuvieran lugar sin protestas posteriores. Es por eso que se propusieron intimidar a todos los que potencialmente podrían llevar a la gente a las calles.

Mientras tanto, Rusia se prepara para ser sede de la Copa Mundial de la FIFA. Como documentamos en referencia a la Copa Mundial en Brasil, los megaproyectos como la Copa del Mundo ofrecen a los gobiernos estatales opresivos la oportunidad de llevar a cabo nuevas iniciativas masivas de reestructuración y represión. Los Servicios Secretos de Rusia estaban decididos a demostrar que podían prevenir efectivamente los ataques terroristas, y la forma más fácil de hacerlo era inventar una amenaza. Este es otro factor que explica la nueva ola de represión contra anarquistas y antifascistas en Rusia.

El hecho de que el estado intensifique sus ataques contra anarquistas y antifascistas después de tomar medidas enérgicas contra los grupos de extrema derecha debe servir como un recordatorio de que los antifascistas deben tener cuidado, en el curso de su organización, de no legitimar ninguna forma de represión estatal, incluso contra los fascistas más peligrosos. Lo que sea que el estado les haga a los fascistas de hoy, seguramente lo hará mañana a los anarquistas y otros rebeldes.

Victor Filinkov, uno de los arrestados.

¿Qué podemos hacer?

¿Qué podemos hacer para apoyar a los acusados rusos y frustrar el intento de innovar un nuevo modelo de represión?

Por lo menos, tenemos que dirigir la atención a los casos de tortura en Rusia con el fin de desacreditar a la policía rusa, con la esperanza de desalentar a los servicios de seguridad de otras naciones de seguir su ejemplo. Esto debería ser posible. Hace solo unos años, Pussy Riot se convirtió en el preferido de los medios liberales, llenando el papel consagrado de los “disidentes rusos”. En un momento en que la colusión de Donald Trump con Rusia domina las noticias, debería ser posible usar los mismos canales que publicitaron los casos J20 para llamar la atención sobre estos casos también.

Al responder a los casos de conspiración fabricados, podemos recurrir a nuestro texto mencionado anteriormente, “La época de los cargos por conspiración”:

  1. No permita que el Estado nos intimide para impedir la organización pública de confrontación.

El estado ataca a los organizadores públicos porque son efectivos. Incluso cuando se enmarca como una opción estratégica, retirarse de la organización pública solo puede jugar en manos de las autoridades. La intención de la represión es hacer que los militantes retrocedan para no involucrarse con el público, perder la conexión con una base social más amplia y profundizar la falsa dicotomía entre la “organización comunitaria” pasiva y la acción directa clandestina. Esto no quiere decir que todos deben organizarse públicamente; por el contrario, una función de la organización pública es preparar un terreno favorable para acciones más generalizadas y anónimas, aspecto necesario de la lucha anarquista.

  1. Minimizar nuestra vulnerabilidad a los cargos de conspiración.

Hay muchas maneras en que podemos hacer esto. Tal vez lo más obvio es practicar una cultura de seguridad adecuada, compartir información sensible sobre la base de la necesidad de saber y hacer todo lo posible para mantener a los informantes fuera de nuestros círculos. La cultura de seguridad no es solo para aquellos que pueden ser parte de una actividad ilegal; es importante para todos los que están conectados a las redes en las que el estado esté interesado en mapear o interrumpir.

Del mismo modo, es importante estar atento a los cazarrecompensas federales que se aprovechan de jóvenes activistas ingenuos. A menudo prefieren apuntar a las personas menos experimentadas o conectadas en un entorno social en lugar de enredarse con militantes veteranos. También podemos inocularnos contra las interrupciones resolviendo los conflictos internos antes de que ofrezcan a los infiltrados o a los fiscales la oportunidad de dividirnos unos contra otros.

Cada vez que alguien es blanco de un caso de conspiración por motivos políticos, es importante que movilicemos la mejor defensa legal que podamos. Cada caso de conspiración contra radicales establece un precedente para más de lo mismo; defender a uno de nosotros literalmente nos defiende a todos. Los buenos abogados tienen dos funciones. En primer lugar, intimidan al estado, que tendrá más probabilidades de negociar o retirar cargos si sabe que presionarlos será costoso y arriesgado. En segundo lugar, pueden ganar casos o derribarlos. Aumentar el dinero para defender efectivamente a una persona puede ahorrar mucho más dinero y más dolor a largo plazo.

Las campañas de apoyo público son igualmente importantes. Por un lado, esto significa salir al público cuando te atacan, para que puedas recibir apoyo y para que la represión pase a ser el centro de atención. Por otro lado, significa organizar un apoyo a largo plazo para los acusados, por lo que se sentirán interesados en responder a la comunidad y, por lo tanto, las autoridades tendrán que tomar en cuenta los desafíos de las relaciones públicas cuando consideren si deben dirigirse a nosotros. Las campañas de ayuda pueden dirigirse a las personas más vulnerables en la estructura de poder; los partidarios del RNC 8 lo hicieron al concentrarse en la abogada del condado Susan Gaertner, quien finalmente fue forzada a retirar los cargos de terrorismo contra los acusados.

Finalmente, aunque esto debería ser evidente, podemos protegernos de los cargos de conspiración simplemente por no cooperar con las autoridades. Muchos de estos casos nunca hubieran despegado si las personas no hubieran sido intimidadas para hacer declaraciones contra sus antiguos camaradas. Nadie habla, todos caminan, eso va para toda nuestra comunidad, así como para grupos específicos de acusados.

Los acusados que cooperan con el gobierno nunca salen adelante. Como se detalla a continuación y en otros lugares, no solo pierden amigos y apoyo de la comunidad, rara vez reciben sentencias significativamente más cortas, y pasar tiempo en prisión es mucho más difícil como informante.

  1. Elaborar una narración efectiva que desacredite el uso de los cargos de conspiración y que ésta circule al público en general.

Si las autoridades confían en los cargos de conspiración apremiantes contra los anarquistas como una estrategia central de represión, debemos aprovechar las formas en que esto los hace vulnerables. Muchos en nuestra sociedad, y no solo los radicales, se sienten incómodos con la idea de personas perseguidas por delitos del pensamiento. Necesitamos encontrar maneras de dirigirnos a personas ajenas a nuestros círculos sociales y políticos sobre la prevalencia de los cargos de conspiración, a fin de utilizar esta oportunidad para desacreditar al estado y deslegitimar los casos basados en conspiraciones. Cuanto más amplia sea la gama de personas que desaprueban esta táctica, más atadas estarán las manos de las autoridades. La mayor parte de este trabajo aún no se ha realizado. Si te preocupa la represión gubernamental, considere las formas en que puede acercarse a otras personas externas a las comunidades radicales sobre este tema.

Cuando hablamos de cargos de conspiración y caza de brujas, es importante enfatizar que estamos hablando del Estado, quien existe para llevar a cabo una represión violenta. Mientras existan desigualdades e injusticias, habrá resistencia, y aquellos en el poder intentarán reprimirla. Si nos tomamos en serio como un movimiento revolucionario, necesitamos vernos a nosotros mismos en el contexto más amplio y las historias de los movimientos de resistencia y la represión que han enfrentado; haríamos bien en aprender tanto de los éxitos como de los fracasos del pasado. También es importante recordar que la represión es un hecho cotidiano para innumerables personas en comunidades que están en el lado equivocado del poder y el privilegio; los anarquistas están lejos de ser excepcionales en este sentido.

Obviamente, es mucho más difícil para las personas resistir la presión de cooperar con las autoridades e incluso acordar validar directamente las mentiras, cuando son gravemente torturadas. Esto hace que los esfuerzos de solidaridad y propaganda sean aún más importantes en este contexto.

Para donar dinero para apoyar la defensa legal de los detenidos, puede utilizar Paypal para enviar fondos a la Cruz Negra Anarquista de Moscú en abc-msk@riseup.net. Agregue una nota indicando que los fondos son para “St. Petersburg y Penza”. Envía euros o dólares estadounidenses.

Aquí hay otras maneras de donar:

 Yandex (wallet of the Anarchist Black Cross St. Petersburg) : 41001160378989

Bitcoin : 1EKGZT2iMjNKHz8oVt7svXpUdcPAXkRBAH

Litecoin : LNZK1uyER7Kz9nmiL6mbm9AzDM5Z6CNxVu

Etherium : 0x1deb54058a69fcc443db2bf9562df61f974b16f7

Monero: 4BrL51JCc9NGQ71kWhnYoDRffsDZy7m1HUU7MRU4nUMXAHNFBEJhkTZV9HdaL4gfuNBxLPc3BeMkLGaPbF5vWtANQn4wNWChXhQ8vao8MA

 Zcash : t1dX9Rpupi77erqEbdef3T353pvfTp9SAt1

Si necesitas otra opción para transferir dinero, comuníquese con la Cruz Negra Anarquista de Moscú: abc-msk@riseup.net

Acción solidaria en Toronto.

Crimethinc, 26-03-2018

Texto original en inglés: https://crimethinc.com

Traducción de Redantihistoria


Notas

[1] 5.11 es el nombre de una compañía de ropa deportiva. También es la fecha del tiroteo de los anarquistas en el bosque de Arbekovo en Penza a principios del siglo XX.

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