Sin pelos en la lengua

by • 13 julio, 2016 • Artículos, PoesíaComments (0)980

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*Poema complementario a Yo no lo creo

En la calle principal

se siente

se escucha con pasos de gigante

Gente indignada y descontenta

que (al fin) sale del privado encierro

y se manifiesta en el reducido espacio público

que nos va quedando

Participo como sin darme cuenta

como sin querer entrometer mi lengua

y sin embargo, no puedo evitar desenfundar

la crítica de mi pensamiento retraído

Mucha

petición

y poca acción

Mucha

protesta

y poca propuesta

Empiezo a decirme

después de repetir por años

el mismo ritual izquierdoso y quejumbroso

luego de interminables petitorios

que no lograron conquistar transformaciones reales y profundas

Y sí, concuerdo

con la rabia y la amargura

con el malestar y el desencanto…

En que algo no funciona

en esta pillería de sistema

Y me pregunto,

¿Qué es lo que realmente no funciona?

¿Los parlamentarios? ¿Los ministros? ¿Las leyes?

¿O somos nosotros,

que en su mayoría dejamos de sentir

el apasionado palpito de la propia iniciativa?

Siendo así el trasfondo del conflicto

desconfío de la revoltosa llama

de este perseverante movimiento

cuya impronta es el habitual peticionismo

implantado en el verbo y el aliento

En tanto, salgo a buscar la diferencia

la ruptura con el ciudadanismo pedigüeño

que nos detiene en la petición

y en la protesta

que nos paraliza

y sólo paraliza

Y voy con la firme convicción

de que existe la diferencia

y la ruptura

a su tiempo floreciendo en algún rinconcito

de este mundo moribundo que nos duele

Como puede ser la incipiente

autonomía de espacios liberados

o los huertos urbanos pequeñitos

que bregan por recuperar

la vilipendiada soberanía alimentaria

o las instancias de autoaprendizaje

y reflexión, que se fraguan en silencio

en el lugar menos esperado

Como puede ser, en palabras claras

un método de construcción y destrucción

sin intermediarios ni vanguardias

Al objetivo sin pelos en la lengua

Porque entre construirnos

un camino propio

o quedarnos inmóviles

con mucha petición

y poca acción

con mucha protesta

y poca propuesta

ahora elijo la potencia

(individual y colectiva)

de la impredecible Acción Directa

Cristóbal Godoy

 

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