Ni pública, ni privada: experiencias de autogestión en la asistencia médica en Atenas

by • 19 enero, 2015 • Artículos, Coyuntura política, Reflexiones y otros, SaludComments (0)710

encuentro14justificado2Diciembre nos trajo el XII Encuentro del libro anarquista de Madrid y, por tanto, una gran cantidad de ponencias interesantes a las que asistir. Nos parece interesante reproducir una en concreto «Cuando “Ni pública, ni privada” deja de ser un lema de manifestación: experiencias de autogestión de la salud desde Atenas». La charla (que podéis escuchar en www.encuentrodellibroanarquista.org), y por tanto el artículo, consta de la presentación del Espacio Social para la Salud del ambulatorio de Pikpa, la explicación de la situación actual del sistema de salud estatal en Grecia y las preguntas, sección que nos hemos visto obligados/as a recortar por motivos de espacio. Esperamos que la transcripción esté a la altura.

Presentación del Espacio Social para la Salud

El Espacio Social para la Salud (ESS a partir de ahora) se alberga en la okupacion del antiguo ambulatorio de Pikpa en Nanopetralona (Grecia), una casa de piedra que hasta finales de los ’90 cubría las necesidades sanitarias primarias, en primer lugar de las familias de refugiados que instaladas en la zona y en general del conjunto de los vecinos de Petralona.

En abril de 2009 la Asamblea Popular de Petrolana y la Asamblea de la Salud, compuesto por personal sanitario y otros, que se empezó a encontrar y conformó en 2008, manifestando el impulso de la revuelta de diciembre de 2008 que acababa de ocurrir, deciden ocupar el ya abandonado edificio. La Asamblea de la Salud es un proyecto colectivo horizontal que se formó en el espacio liberado de la Atenas en rebelión (diciembre de 2008).

El objetivo de la asamblea es la puesta en duda en la práctica de la esencia y el contenido de las estructuras estatales de salud y el acercamiento teórico y práctico a otro tipo de salud y, por tanto, de asistencia, contraria a lógicas mercantilizadoras, medicalizadoras y de creación de relaciones autoritarias y de roles.

Así comenzó a debatirse sobre una salud que acabará con el papel del especialista, destruirá el bipolo “salud-enfermedad”, se enfrentará a los problemas de manera integral, y dará al individuo la posibilidad de conocer, de elegir y de proponer.

Tras una serie de análisis teóricos, de debates y también de acciones en hospitales, como la ocupación simbólica de los cajeros, por ejemplo, las dos asambleas deciden dar un paso adelante con la okupación del antiguo Pikpa en Petralona.

Nuestro objetivo: la materialización de nuestras ideas y propuestas y su aplicación en la práctica mediante la creación de una contra-estructura de salud, que suponga una célula viva de la resistencia y de la lucha en el conjunto de sus múltiples formas y niveles, por la liberación social.

La elección de okupar se hizo, precisamente, para dejar claro el carácter del proyecto y para ponerla en contacto con el resto de estructuras autoorganizadas de lucha. Así nació el ESS, como un intento de probar en la práctica un proyecto autoorganizado de asistencia primaria en un barrio. El  ESS del ocupado del antiguo Pikpa es, para nosotros, tanto conceptualmente como en la práctica, un espacio liberado, un espacio de creación y expresión, una verdadera escuela libertaria.

El ESS está abierto a todos y a todas, naturales e inmigrantes, con seguridad social o sin ella. En el espacio participan médicos generales, otorrinos, psiquiatras, psicólogos, farmacéuticos, dentistas, y técnicos dentales. Además, en un proceso en desarrollo se ha conformado y funciona un grupo de apoyo psicosocial compuesto también por personal no sanitario que pusieron en contacto con el proyecto buscando apoyo psicológico. En el programa del espacio se incluye también la orientación en fitoterapia y funciona también un taller de preparados botánicos. Además albergamos al grupo de familiares y amigos de la hearing voices network[i] de Atenas

¿Por qué un espacio social para la salud?

Porque entendemos la salud como una armonía corporal, mental y social con nosotros mismos y con el medio, en un contexto colectivizador y no indivudualizador. En este sentido la salud tiene que hallarse en manos  de la comunidad, la cual además decide  los caminos a seguir, y no quedar en manos de un cuerpo de especialistas desvinculado de la sociedad, a la cual controla e impone su autoridad.

Porque terapia significa salud social, ambiental, natural… con epicentro en el ser humano y no una industria de la salud donde el ser humano es una mercancía que consume los productos de la industria farmacéutica.

Porque queremos desde el primer momento dejar claro que el proyecto no es un espacio físico donde encontrar personal sanitario, buscamos crear un espacio donde los conocimientos especializados de un médico puedan encontrarse de igual a igual con la opinión de un paciente sobre su cuerpo y su vida, y que ese encuentro y debate no esté basado en una relación de autoridad entre las partes, sino en una búsqueda de equilibrio. El ESS supone una continua y abierta escuela libertaria para todos nosotros, donde el trabajador de la salud comparte y socializa sus conocimientos en beneficio de la comunidad, como parte de un proceso de emancipación colectiva que anula las relaciones autoritarias-capitalistas existentes y rechaza la adopción del papel de sometido que nos impone el sistema a los de abajo.

El nombre de nuestro proyecto pretende demostrar la igual participación en éste tanto de personal sanitario como no, no nos centramos en una de las dos partes, pensando que interactúan entre sí. Decimos ESS porque en paralelo a la construcción de una estructura de asistencia primaria, nos interesa además organizar nuestras respuestas colectivas frente a la desintegración del sistema de salud y a la imposición de un estado de excepción para cada vez más grupos sociales.

El ESS no está subvencionado ni tiene ninguna relación con partidos, ayuntamientos, ONG’s, empresas de la salud o portavoces institucionales. Optamos por ser autónomos y basarnos en nuestras propias fuerzas. A través de este proceso antisistémico de autoorganización lejos de la lógica de intermediación que impulsa el sistema, intentamos crear un espacio común donde se encuentren los puntos de vista, los ideales, las experiencias y también nuestros errores. Y a través de la crítica y sobre todo de la autocrítica, plantear preguntas buscando en todo momento respuestas colectivas en la práctica.

El proyecto del ESS no es producto de la crisis capitalista, aunque se viera llamado a gestionar sus consecuencias. En nuestra cabeza aunque no nos encontráramos en este punto de degradación social en el que nos hayamos, habría mil razones para que existiera nuestro proyecto. Y pensamos que para llegar a otra forma de organización social no clasista tenemos que crear nuestras propias estructuras organizadas de autogestión, estructuras que constituirán células vivas de un mundo de libertad, igualdad, dignidad y solidaridad que ya se está construyendo por los insurgentes dentro del caparazón del envejecido mundo autoritario.

La situación del sistema sanitario en Grecia

gal_4980El sistema de salud en Grecia nunca sido público, ha sido estatal. Todo el personal que trabaja en el sistema de salud obtiene su puesto de trabajo de manos del Estado. Se había creado una industria de la salud en la que el paciente simplemente escuchaba al especialista y simplemente acataba su decisión, convirtiéndose en un producto de delante la industria médica. Por ejemplo, si alguien necesitaba operarse tenía que apuntarse en una lista de espera y ya fuera urgente o no, tenía que sobornar al médico de turno para tener un mejor puesto en dicha lista y el soborno es, además, la garantía de que el médico te de un buen trato, ya que estás en sus manos y hay miedo por parte del paciente. Esto lo hacían los grandes médicos con autoridad dentro de los hospitales y no otros médicos que ocupasen un escalón más bajo dentro de la jerarquía.

En el desarrollo del capitalismo y con la introducción del neoliberalismo la salud pasó a manos del capital privado. Esta es la situación que estamos viviendo ahora con la desintegración del sistema de salud estatal y el paso a manos privadas: los griegos y los inmigrantes en Grecia han pasado de estar asegurados y tener acceso a material farmacéutico y asistencia médica a estar, en su mayoría, sin seguro y teniendo que asumir el coste total de los medicamentos. Así mismo hay que pagar entrada para ir al hospital y hacerse cargo del coste de las pruebas y las operaciones, cuyos precios se pueden consultar en una lista.

Ahora, por parte de la resistencia y del mundo de la lucha, hay trabajadores que se organizan en diferentes sindicatos y se enfrentan a la privatización exigiendo devolver el sistema de salud a su versión anterior. El Estado ha empezado a despedir al personal y ha bajado los salarios, ha reducido el aporte de material sanitario en los hospitales y trabajar en ellos se ha convertido en algo muy difícil, obligando a la persona que necesita de asistencia en un hospital a que prefiera encontrar los recursos para poder acudir a la sanidad privada.

Por desgracia, ahora en Grecia hay un millón y medio de personas, el 30% de la población activa, en paro y sin acceso a asistencia sanitaria. Los inmigrantes han perdido todo derecho ella y están ahora en manos de la buena voluntad de las ONGs, como también lo está el resto de la población en riesgo de exclusión social.

Terminan comentando que en distintos municipios el ayuntamiento está creando estructuras semejantes al espacio de salud, pero con la lógica de la administración sanitaria tradicional, que reciben subvenciones de la Unión Europea.

Recalcamos que en ésta última parte hay extractos no textuales debido a la dificultad de transcribir una charla donde interviene un ponente en griego y otro en castellano, dificultando, a veces, un hilo conductor claro entre intervención e intervención.

De igual manera en el siguiente apartado lo literal será menos frecuente dado que vamos a intentar resumir y concretar tanto las preguntas como las respuestas.

Preguntas

Sobre el proceso de diagnóstico hubo varias dudas:

– ¿Es posible realmente eliminar desigualdad de poder entre experto y paciente? Ellos/as creen que sí, dado que el tratamiento que se recibe es completamente distinto y se tiene en cuenta en todo momento la opinión del consultante, quien conversa largamente con el médico. Es un proceso donde la decisión final es siempre del paciente y comentan que salen contentos de la consulta.

– ¿Cuáles son los métodos y terapias? Son tres terapias, la occidental, la oriental y la alternativa, se utiliza una u otra en función del caso y tras alcanzan un consenso entre médico y paciente.

– ¿Se diagnostican enfermedades utilizando las mismas etiquetas que usa el sistema de salud normal? Contestan que no se utilizan etiquetas

– Esto suscita otra duda: ¿cómo se maneja la evidencia científica? ¿tampoco se utilizan etiquetas cuándo hablamos de dolencias cuya base molecular está claramente comprobada y aceptada? ¿Se tiende a la auto-curación y a evitar la medicina occidental? La respuesta es que en según qué casos la respuesta es  farmacológica, como por ejemplo, frente a un cólico nefrítico, pero que se plantearían después de la crisis renal utilizar otras terapias para la prevención de un nuevo episodio. Dicen que lo importante es el trasvase del conocimiento entre el “especialista” de cualquiera de las tres filosofías médicas y el paciente para que éste último elija, lo que queremos de cada uno es que tenga un conocimiento sobre su cuerpo y sobre su propia salud.

 – A la hora de elaborar un diagnostico tenéis acceso a material para realizar las analíticas o radiografías, etc.? Para personas que requieren un diagnostico en profundidad, se hacen cargo los médicos de Pikpa que trabajan en hospitales donde llevan un segundo nivel de lucha (al margen del laboral desde el sindicato) ya que ellos se encargan de realizar los análisis a los pacientes que lo requieren, y en caso de que no tengan cobertura sanitaria, se hace de todas formas aunque sea ilegal.

– Hablando de diagnósticos concretos: ¿Cómo se trata el tema de las enfermedades epidemiológicas como tuberculosis o el VIH desde el sistema y que experiencia tenéis en vuestro centro? Para lo concerniente a los seropositivos el posicionamiento del estado es alejar al enfermo. Epidemias de gripe, ébola, etc. son producto de todo el proceso de comercialización de la salud, pues a lo que se da importancia es a promover la medicación para obtener un beneficio económico.

Por nuestra parte intentamos hacer una campaña de contra-información explicando que quiere decir sida, que quiere decir gripe, etc. para mostrar qué es, mediante talleres, conferencias y jornadas que tienen lugar en el propio Pikpa.

¿Cómo podemos hacer para que un centro de salud autogestionado llegue a atraer a todo el mundo?

Se pone un ejemplo en el que quizá los inmigrantes no se acercasen a un ambulatorio anarquista por miedo a que la policía los identifique con la Idea, entonces ¿cómo podemos hacer?

Lo primero es la superación del miedo por parte de aquellos que quieran participar en este tipo de estructuras, y creer en sus propias fuerzas para poder sacarlas adelante y no en lo práctico sino a un nivel de conciencia.

Esta pregunta nos la hicimos nosotros mismos cuando abrimos Pikpa, pues los vecinos decían que habían entrado unos encapuchados a drogarse y hacer orgías: presentaban una imagen de los anarquistas que es la creada y difundida por el Estado y teníamos que darle la vuelta a ese clima: en vez de encerrarnos en nosotros mismos salimos hacia fuera, salimos a las calles y a las plazas de los barrios, pegamos carteles y llamamos a toda la gente a que viniera a conocer al espacio y a participar de sus decisiones. Al principio existía además el apoyo de las asambleas populares de los barrios. No es una cosa fácil ni inmediata, en el caso concreto de Pikpa tuvieron que pasar 2 años hasta que los vecinos empezarnos a verlo con otros ojos. Dentro de todo este proceso de emancipación no existe exactamente principio ni fin, es un proceso continuo, entonces la creación de una conciencia y de un punto de encuentro entre teoría y práctica es un proceso continuo y esa es nuestra apuesta. Expulsando el miedo, ayudas a que lo expulsen otros, como el inmigrante del enunciado, termina siendo un proceso en conjunto.

Sobre el personal sanitario

–  ¿Los médicos que están en Pikpa trabajan entonces en otro hospital? ¿Tienen sueldo en Pikpa o son voluntarios? Cada uno de los médicos considera su obligación como luchadores aportar todo lo que puedan en este proyecto. No hay ningún tipo de remuneración para nadie. […] Hay teléfonos para consultas urgentes fuera del horario, en cuyo caso el paciente va directamente al hospital donde esté alguno de los médicos y se abre el propio Pikpa para asistirle allí.

–  ¿Cómo viven los profesionales que practican la desobediencia en sus lugares de trabajo?¿tienen tensión con compañeros y jefes? Dentro del personal sanitario, la parte que pertenece al mundo de la lucha está en permanente conflicto con los demás profesionales que solo miran por su propio interés, que se ven defendidos por un sistema de salud que protege a los grandes nombres de la medicina griega. De hecho hay un chiste que dice que si un médico no pide un soborno a su paciente, el paciente le pregunta si es comunista o un ser humano.

– Se promueve la formación de nuevo personal sanitario para que no se cuente solo con profesionales rebotados del sistema de salud estatal? Como se ha dicho antes, esto es una escuela libertaria y todo el proceso de aprendizaje que vivimos ayuda a la formación de toda la gente.

¿Cómo enfocáis desde Pikpa la cuestión de la participación, el apoyo mutuo y la solidaridad: se pide implicación a quien acude? ¿Puede caer en el asistencialismo?

El primer debate que hubo en pikpa fue la forma de funcionamiento, es un proyecto abierto a todos y todas y por ello todos los que participan en la asamblea de Pikpa  somos parte del comité de recepción. Esta recepción es vital en nuestro funcionamiento, pues no puede venir alguien a pedir asistencia sanitaria pero no implicarse cuando hay un proceso represivo: cada uno tiene que luchar, no solo por mantener viva una contra-estructura, sino luchar en el día a día, así que en esa recepción se excluyen desde el primer momento concepciones antisociales.

Terminan la charla diciendo que les hubiera gustado poder escuchar opiniones y nuevas ideas sobre el tema de la salud y animando a que surjan todo tipo de proyectos semejantes sin que sigan necesariamente su mismo modelo.

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[i] traducido al castellano “oyendo voces” se trata de una red de grupos fundada en Inglaterra pero con una gran cantidad de grupos autónomos dispersos en muchos otros países. Esta red, que a pesar del nombre incluye a personas que experimentan otros tipos de sufrimientos psíquicos, además del objetivo básico de generar salud en cada uno de los grupos que la conforman, realiza desde hace años una gran labor de divulgación tratando de dar a conocer esta herramienta y de mostrar que funciona (algo que no solo se lleva a cabo en el plano estrictamente práctico, sino que también se difunde en el ámbito académico, con la participación y elaboración de investigaciones que arrojan datos empíricos positivos a favor de la autoorganización).

Extraído: http://www.todoporhacer.org/ni-publica-ni-privada-experiencias-de-autogestion-en-la-asistencia-medica-en-atenas

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