Propaganda y “consenso” en el actual sistema

by • 21 noviembre, 2014 • Artículos, Coyuntura política, Historia social, Reflexiones y otros, Teoria políticaComentarios desactivados en Propaganda y “consenso” en el actual sistema828

Es sabido que el rol de los medios masivos de (des)información han jugado – y juegan – un rol clave en el aparataje de dominación impuesto en la actualidad, y como éstos, cuando se trata de cuidar el sistema imperante, no dudan en falsear o, a lo menos, omitir parte de la información para hacerla funcional al sistema (un buen ejemplo de ello es el reportaje de Mega respecto a las casas “okupas”, realizado en un local que “paradójicamente” estaba arrendado).

Frente aquello, es que estas lineas pretenden discutir – aunque de forma muy básica – el rol que desempeñan, y han desempeñado, los medios de comunicación, y en especial, el rol de la propaganda en el actual sistema. En tal sentido, es necesario destacar a Noam Chomsky – quien en parte inspira la escritura de este artículo – debido a su lucido análisis de la propaganda como forma de control de los medios de comunicacióni.

A diario podemos notar como los medios de comunicación – o tal vez sería mejor hablar derechamente de medios de desinformación – pueden influir fuertemente en la denominada “opinión pública” e incluso desviar la atención de las personas con el ya clásico “pan y circo”. Dentro de la manipulación que ha diario quieren realizar los grandes conglomerados comunicativos, a su vez, vemos como la propaganda resulta clave para éstos al ser su fuente de riquezas, ocupando, en tal sentido, una gran parte de la parrilla entregada por la televisión o una importante parte de los periódicos, e incluso podemos observar como la Internet, que hasta ahora sigue siendo mucho más libre que dichos medios, ya ha comenzado a ser invadida por la publicidad.

Pero, a pesar de lo que para muchos es algo “natural”, es necesario destacar que la propaganda no fue una invención que venia de la mano de los medios de comunicación, sino que es el resultado de una táctica que comenzará a ser utilizada a partir de la Primera Guerra Mundial en Estados Unidos como forma de forjar entre una población indiferente frente a la “Gran Guerra” europea, los deseos de intervenir y matar a todo lo que sea alemán.

Dicha táctica, es, en palabras de Chomsky, nada menos que la propaganda, la cual en su esencia cumple el rol de producir “consenso”, entendido básicamente como el generar que la población acepte lo que en verdad no quiere. Esto se lograría apelando a un “interés común”, que como bien sabemos, resulta ser en su gran mayoría el interés de las clases dominantes.

Pero en este punto es que resulta interesante el análisis de Chomsky, por que el mencionado “interés común”, es decir el interés encubierto de las clases dominantes se justificaría en el hecho de que los sectores dominantes se encontrarían mejor preparados para saber que es lo mejor para la población debido a su especialización. Lo cual, terminaría justificando el engaño a la “masa”, al entender que ésta es un rebaño que debe ser encarrilado por las “grandes mentes” – una clase especializada – que provienen de los grupos dominantes, o por lo menos aceptan los patrones culturales y las reglas de éstos.

Así, en la creencia de la existencia de dos tipos de ciudadanos (la clase especializada y el “rebaño) nacen: por un lado, la creencia de los intelectuales que están sobre el pueblo – no escapándose de ello ni siquiera los marxistas o anarquistas que se ven como la “vanguardia” de las clases oprimidas –; y por otro lado, la idea de una “masa” a disposición, que debe cumplir un rol pasivo – o de espectador –, la cual debe ser objeto de la propaganda, para generaren ella perplejidad y consenso.

Sumamente interesante, en tal sentido, resulta ver como en Chile continuamente se ha buscado des-politizar a la población al apelar a la “unidad nacional”, y el “bien común”, a la vez que se ha indicado que los problemas del país deben ser vistos por “especialistas”. Así, por ejemplo, el problema de la educación debe ser resuelto por un grupo de “expertos”, o el sueldo mínimo no debe subir debido a los análisis económicos realizados por ciertos economistas.

En suma, y lo que nos enseña esta interpretación de Chosmky, es el cuidado que debe tener cualquier organización social de ponerse por sobre el movimiento popular o social (o como quieran llamarlo), y el rol de los grupos académicos (o cualquier “especialista”) dentro de cualquier manifestación. A su vez, nos muestra el valor, y lo clave, que resulta para cualquier movimiento u organización anti-sistemica la contra-información – por no decir propaganda – en la lucha diaria, debido a que ésta es crucial para mostrar la “verdad”, o por lo menos la “otra verdad”, respecto a la historia, y los sucesos de nuestro diario vivir.

Van Pilsen, Colectivo La Peste

Publicado originalmente en Pestezine N°7, Junio 2012]


Notas

i Véase: Chomsky, Noam. El control de los medios de comunicación. Disponible en internet.

Pin It

Related Posts

Comments are closed.