Por la urgente necesidad de una educación popular liberadora, Nuestra acción revolucionaria es la pedagogía negra…

by • 16 noviembre, 2013 • Artículos, EducaciónComments (0)2391

Ahora la resistencia tiene -en el proceso general del contrapoder-una función principal, que es la de desestructurar el poder enemigo. Es un trabajo difícil, un escarbar continuo, una puesta en crisis de cada una de las relaciones y de los singulares compromisos/manipulaciones, que en cada lugar del espacio social constituyen el conjunto del mando. Micropoderes contrapuestos están en juego: desequilibrar su impacto es sabotear el eventual acuerdo que permitiría insertar los elementos de ruptura en la estructura global del sistema; esta es una tarea de la resistencia ……Resistir desde abajo significa ampliar en la resistencia las redes del saber y del accionar “comunes”, en contra de la privatización del mando y de la riqueza. Significa romper las líneas duras de la explotación y de la exclusión. Significa construir lenguajes comunes en los que la alternativa, de una vida libre y de la lucha contra la muerte, se muestren ganadore / Tony negri, contrapoder.

Muchos son los relatos de experiencias históricas de solidaridad y proyectos sociales de emancipación que surgen en el corazón de las necesidades de nuestro pueblo olvidado. Muchos también fueron los intentos, exitosos por lo demás, de erradicar estas prácticas de solidaridad y acción política directa, de sujetos empoderados, convencidos tempranamente y antes que grandes filósofos de este siglo, que el poder emerge  allí donde nos juntamos, donde nos apoyamos, donde nos besamos. Ejemplos de estos proyectos son las mutuales obreras de mitad del siglo XIX y también las experiencias de acción solidaria obrera de principios del XX. En al región chilena y así lo ha dejado en claro la historia social de las dos  últimas décadas,  es grande la importancia de las sociedades de resistencia, como tambien lo fue  fue  el poder transformador de sindicatos obreros autónomos y sin gremio único, e incluso el poder comunal conseguido por la fuerza obrera a través de su organismo revolucionario, la FOCH.

Sin duda, todos estos relatos en los que la autoeducación forma parte de la esencia de los proyectos populares, nos corroboran que muchos compañeros luchadores entendían, ya en ese tiempo, que el socialismo libertario -o la anarquía- jamás llegara como una liberación fatal, como el fin de la historia, como muchos otros luchadores y pensadores revolucionarios entendían místicamente, sino más bien, que la urgencia y la creación de este de tipo de proyectos -infinitos- devienen de necesidades y acciones concretas, de causas y efectos, de millones de vidas olvidadas y prohibidas de llanto. En este sentido, es que la empresa histórica de la cual queremos ser creadores debe plantearse en un escenario de lucha constante y concreta contra los pilares que sostienen la reproducción de una sociedad desigual, anti ecológica y sin usufructo. Solo de esa forma se transforma la sociedad, la relación del hombre con el hombre y la del hombre con la vida que lo rodea.

Uno de esos pilares es lo que nos tiene accionando  hoy en día, y que es, disputar a la educación formalista, moralista, dogmática y autoritaria, espacios y legitimidad  en nuestras poblaciones. Tenemos la firma convicción que es este pilar y el paradigma por medio del cual se fomenta el uso de un tipo de racionalidad instrumental en la socialización de los nuevos integrantes de esta sociedad, el que anula la capacidad creativa y consiente de ampliar formas de relación humanas y con nuestro ambiente que permitan una vida equilibrada y bien vivida. Como bien entendió Murray Bookchin y muchos otros luchadores por la libertad, que el humano juegue un rol preponderante y positivo depende del tipo de sociedades que emerjan después de la ampliación de proyectos revolucionarios que transformen las relaciones sociales en su base, las formas de construir (nos) nuevos saberes y sensibilidades.

Nuestro proyecto educativo es en todo momento revolucionario, creemos que la vitalidad del tiempo y la posibilidad de fuga real se da en el aquí y ahora cotidiano, no en un antes ni un después que no son más que  la negación del momento transformador / un ya no es y un aun no es/  del instante de creación.  Asimismo, la libertad la entendemos como una condición colectiva y que solo es posible vivirla a través de su práctica inmediata.  Nuestra de forma de hacer educacion revolucionaria entra en conflicto directo con las formas dominantes,y por supuesto que no tenemos la seguridad de que la síntesis de esta lucha sea tal cual como la imaginamos. Apostamos a la ampliación y no a un fin seguro del conflicto. Sin embargo, es muy posible que una sociedad consciente de sus problemas y educada en libertad erradique naturalmente la dominación del humano por el humano y toda estructura jerárquica. Apostamos por ello, nos sentimos responsables y queremos empezarlo ahora. Sabemos bien que la escuela es un dispositivo de dominación y nuestro análisis sociopolítico no hace más que identificarla como un instrumento  hegemonizado y puesto al servicio de una realidad que nos han impuesto los ricos, las multinacionales, los estados y el capital financiero. Sin embargo la resistencia tambien se vive alli,  los espacios y saberesse resignifican a diario por parte de los propios alumnose y  de profesores qe subvierten las relaciones dominante. Por lo tano tambien es un espacio en donde se debe luchar, ningun espacio es apriori nefasto para cultivar la semilla de la reflexion/accion critica.

Sin embargo creemos que hoy en dia es necesario y mas urgente a nivel tactico apostar a una  educación popular liberadora dese afuera, es decir, creando de espacios de autoeducación que fomenten en la misma población- fuera de las escuelas- la administración de los mecasnismos de integración en sociedad de los niños jovenes y adultos, todo esto por supuesto, en conjunto siempre con creación de organización popular.

A la escuela no la queremos más, porque  la escuela nos enseña a ser parásitos, a tener miedo, a ser profesores moralistas, nos enseña a ser jefes y fieles competidores, a ser gendarmes y policías, y a fin de cuentas, a introyectar en nosotros la figura y el deseo de ser un opresor (a).  Como bien decía Mella, aunque no compartimos del todo su concepción neutral del método educativo libertario, “la libertad se educa con la libertad, la solidaridad con la solidaridad y la igualdad con la igualdad”. Reconocemos que una práctica educativa (o cualquier práctica humana) tiene intencionalidad y por lo tanto no hay práctica educativa neutra, como tampoco debe ni puede haber educadores neutrales, porque todxs basamos nuestro que hacer en una concepción del hombre y de la sociedad. Un educador revolucionario, por lo tanto, debe definirse por un modelo de sociedad. Un modelo libertario.

No somos neutrales, ni somos incoherentes al no serlo, sabemos que estas cosas fueron dichas hace mucho,  pero siempre vale la pena recordarlas. Una educación revolucionaria debe educar para el compromiso revolucionario moral y político de transformar la sociedad, no debemos tener miedo ni renunciar a transmitir nuestros valores o incluso ideologías, mientras no dogmaticemos seremos coherentes en el combate contra el paradigma autoritario y capitalista. Así es, como bien decía Bakunin “toda educación racional no es más que la inmolación progresiva de la autoridad en beneficio de la libertad”. Ese es nuestro paradigma, nuestra razón de hacer educacion popular.

Queremos hacer  crecer un conocimiento colectivo desde nuestras poblaciones que combata la lgitimimidad y la hegemonia  del conocimiento de los opresores  contruyendo nuevas formas de aprehender (nos), de relacionarnos y tambien las necesarias nuevas sensibilidades. Nuestras nuevas sociedades naceran de estos proyectos de reconstruccion de los tejidos, de nuestros inventos, nuestras nuevas formas de organizarnos.

Finalmente, hacemos un urgente llamado a todxs los companeros para que provoquemos la emergencia, en todas nuestras poblaciones, de gérmenes que promuevan una educación libertaria en la acción cotidiana del método pedagógico inculcado, si no educamos nosotros a nuestros niños, el capitalismo, mas temprano que tarde, los transformara en monstruos sedientos de dinero, de deudas, sin sueños y opacados por las decepción. No dejemos que hagan lo mismo que hicieron con nosotros, reconozcamos al potencial opresor que hay dentro de cada uno  y transformemos las formas de relacionarnos en el ejercicio autónomo de socializar a los nuevos integrantes de nuestra sociedad. La ciencia es para nosotrxs, para el pueblo, si alguna vez ellos cooptaron el ejercicio del conocimiento y el accionar político de los oprimidxs, es por razones obvias.

Compañerxs, a crear nuestra ciencia popular, a crear una ciencia que emerja desde nuestras necesidades y que esté puesta al servicio de todo sujetx de nuestras poblaciones y no solo de los ricos, de las grandes empresas, y de las instituciones estatales.15CONSENSUS_400

El futuro y el fuego son nuestros

Rogel

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