Plataforma organizativa por una Unión General de Anarquistas

by • 26 noviembre, 2013 • Arshinov, Piotr, Makhno NestorComments (0)857

Nestor Makhno, Ida Mett, Piotr Arshinov, Valevsky, Linsky 1926

“En todos los países, el movimiento anarquismo está representado por organizaciones locales, con teorías y prácticas contradictorias, sin tener perspectivas de futuro ni una constancia en la militancia, y que suelen desaparecer sin dejar casi ninguna huella. Tal estado del anarquismo revolucionario, tomado como un todo, sólo puede ser calificado de “desorganización crónica”. Como la fiebre amarilla, esta enfermedad de la desorganización se introdujo en el organismo del movimiento anarquista y nos sacude desde hace decenios.”

Introducción
¡Anarquistas!
Es significativo el hecho de que a pesar de la fuerza, del indiscutible carácter positivo de las ideas anarquistas, de la rectitud e integridad de estas posiciones en la revolución social, del heroísmo y de las innumerables bajas aportadas por los anarquistas en la lucha por el anarcocomunismo, el movimiento anarquista permanece débil. Y en la historia de las luchas de la clase obrera apareció, con mucha frecuencia, como un pequeño evento, un episodio, y no un factor importante.
Esta contradicción entre la validez incontestable de las ideas anarquistas y el estado miserable en que está el movimiento anarquista, tiene su explicación en una serie de causas, de las que la más importante, la principal, es la ausencia de principios y relaciones organizativas en el movimiento anarquista.
En todos los países, el movimiento anarquismo está representado por organizaciones locales, con teorías y prácticas contradictorias, sin tener perspectivas de futuro ni una constancia en la militancia, y que suelen desaparecer sin dejar casi ninguna huella. Tal estado del anarquismo revolucionario, tomado como un todo, sólo puede ser calificado de “desorganización crónica”. Como la fiebre amarilla, esta enfermedad de la desorganización se introdujo en el organismo del movimiento anarquista y nos sacude desde hace decenios.
No hay duda, sin embargo, de que esta desorganización se sitúa en unos defectos de tipo teórico, en la interpretación falaz del principio individual en el anarquismo, en su reducción a la irresponsabilidad. Los adeptos de actuar por el antojo personal se aferran obstinadamente a la situación caótica del movimiento anarquista y aducen a favor de la misma el principio intangible del anarquismo y [los texto de los] pensadores.
Y no obstante, sobre los principios intangibles, los pensadores dicen precisamente lo contrario. La dispersión y el despilfarro es el inicio de la muerte; la cohesión, es la condición de la vida y del desarrollo.
Esta ley de la lucha social vale igualmente para las clases como para los partidos.
El anarquismo no es una fantasía hermosa, sacada del despacho de un filósofo, sino un movimiento social de las masas trabajadoras y ya sólo por eso tiene que aunar sus fuerzas en un todo, en una organización que actúe constantemente, según lo exijan las acciones y la estrategia de la lucha social de clase “Estamos convencidos, escribe Kropotkin, que la formación del partido anarquista en Rusia no sólo no va a obstaculizar la causa revolucionaria común, sino que es altamente deseable y positivo.” (Introducción de 1892 a la Comuna de París de Bakunin)
Nunca se opuso el mismo Bakunin al concepto de una organización anarquista general. Por el contrario, sus aspiraciones respecto de las organizaciones, asicomo su actividad en la Primera Internacional obrera, justifican plenamente que se le vea como precisamente un partidario activo de tal organización.
En general, casi todos lo militantes activos del anarquismo lucharon en contra de la actividad dispersa, y desearon un movimiento anarquista cohesionado por la unidad de fines y medios.
Fue durante la Revolución Rusa de 1917 cuando la necesidad de una organización general se sintió más nítida y urgentemente. Durante esta revolución, el movimiento anarquista mostró el más alto grado de desconexión y confusión. La ausencia de una organización general llevó a muchos militantes anarquistas activos a pasarse a las filas bolcheviques. Es también la causa de que muchos otros militantes estén actualmente en tal estado de pasividad, que les impide cualquier uso de sus fuerzas, que sin embargo son a menudo de gran importancia.
Tenemos una necesidad vital de una organización que, con la mayoría de los participantes del movimiento anarquista, establezca en él una línea general, táctica y política, que sirva así de guía para todo el movimiento.
Es tiempo de que el anarquismo salga del lodazal de la desorganización, de que ponga fin a las eternas vacilaciones ante las más importantes cuestiones tácticas y teóricas, de que emprenda resueltamente el camino de una meta claramente concebida, y de que tenga una práctica colectiva organizada.
No basta, sin embargo, con comprobar la necesidad vital de tal organización, hace falta también determinar el método de su creación.
Rechazamos como práctica y teóricamente inepta la idea de crear una organización con la receta de la “síntesis”, esto es, con reunir los representantes de diferentes tendencias del anarquismo. Tal organización, por incorporar elementos heterogéneos en los planos de la teoría y de la práctica, sólo sería un ensamblaje mecánico de individuos con un enfoque distinto para todas las cuestiones del movimiento anarquista. Este ensamblaje se desbaratará inevitablemente ante el primer choque con la

vida.
El método anarcosindicalista no resuelve el problema de la organización anarquista, ya que no le da prioridad, por interesarse únicamente en el afianzamiento y la vertebración del anarcosindicalismo en los medios obreros.
No obstante, allí poco se puede hacer, incluso de estar implantado, si no se posee una organización general anarquista. El único método que lleva a la solución del problema de la organización general es, a nuestro parecer, reunir a los militantes activos del anarquismo sobre la base de posiciones precisas: teóricas, tácticas y organizativas, o sea, la base más o menos acabada de un programa homogéneo.
La elaboración de tal programa es una de las principales tareas que la lucha social de los últimos años impone a los anarquistas. A esta tarea, dedica una parte importante de sus esfuerzos el grupo de anarquistas rusos en el extranjero.
La “Plataforma Organizativa” que se publica a continuación, representa las directrices, el esqueleto de tal programa. Debe servir como primer paso hacia la unión de las fuerzas anarquistas en un único colectivo revolucionario activo, capaz de actuar: la Unión General de Anarquistas.
Estamos conscientes de que existen lagunas en esta plataforma. Sin lugar a dudas, las tiene, como además es el caso, cualquier nuevo enfoque práctico con cierta importancia. Es posible que ciertas posturas esenciales se hayan omitido, que algunas no estén tratadas lo suficiente, o aún, que otras sean demasiado detalladas o repetitivas. Todo esto es posible. Pero no tiene importancia. Lo que hace falta es colocar los cimientos de una organización general. Y tal objetivo lo alcanza, con la precisión necesaria, la presente plataforma. Le corresponde a la colectividad entera, a la Unión General de Anarquistas, ampliar y profundizar esta plataforma luego para que sea un programa completo para todo el movimiento anarquista.
En otro plano, sin temor a equivocarnos, prevemos que muchos

representantes del así llamado individualismo y del anarquismo caótico nos atacarán, con espuma en la boca, acusándonos de quebrar los principios anarquistas. Sin embargo, sabemos lo que los elementos individualistas y caóticos entienden por el nombre de “principios anarquistas»: incoherencia, desidia e irresponsabilidad, que provocaron en nuestro movimiento heridas casi incurables. En contra de ellos, estamos luchando con toda nuestra energía y pasión. Por eso podemos tranquilamente no dar importancia a los ataques de este campo.
Basamos nuestras esperanzas en otros militantes: en aquellos que se han permanecido fieles al anarquismo, que vivieron la tragedia del movimiento anarquista y buscan con dolor una solución.
Confiamos muchísimo en la juventud anarquista, formada con el aliento de la revolución rusa, y situada de golpe ante los problemas constructivos. Esta juventud buscará inevitablemente la realización de principios positivos y organizativos en el anarquismo.
Invitamos a todas las organizaciones anarquistas rusas desparramadas en varios países del mundo, así como a los militantes anarquistas aislados, a unirse en un único colectivo revolucionario, sobre la base de una plataforma común organizativa.
¡Ojalá esta plataforma sirva de eslogan revolucionario, de punto de unión a todos los militantes del movimiento anarquista ruso! ¡Ojalá pueda echar los cimientos de la Unión General de Anarquistas! ¡Viva el movimiento anarquista organizado! ¡Viva la Unión General de Anarquistas! ¡Viva la Revolución Social de los obreros del mundo! El grupo de los anarquistas rusos en el extranjero.
El secretario del grupo, Piotr Archinov

París, 20 Junio 1926 Parte general

 

 

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